domingo, 5 de junio de 2011

Mejor sin amos de lo nuestro, parásitos

Nos pasan el tópico de la crisis cuando la mayor parte de la población deberíamos poder disfrutar libremente de todo tipo de servicios y bienes de consumo, existentes gracias al esfuerzo del pueblo creador. Pero como somos esclavos por el sistema capitalista de quienes tienen en su poder los diversos medios de que se fueron apropiando abusivamente para su beneficio, en detrimento del resto social que a modo de esclavos y consumistas tenemos que trabajar para engordarles, sumisa y borreguilmente los acatamos como amos de lo nuestro. Y además también les servimos de miserable carne de cañón para sus guerras, llevadas a cabo incluso faltándole al respeto a la voluntad popular mayoritaria expresada en manifestaciones multitudinarias por todo el planeta.

  • Todo cuanto poseen es nuestro, pues cuanto tienen lo mordieron con dientes robados. Ni siquiera los "dientes" son de ellos, ya que incluso los criminales y golpistas de que se surten en todo tiempo para los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado, son posibles solamente a nuestras expensas. Consiguientemente se les debería obligar a que devuelvan todo al pueblo, excepto el dinero que debería desaparecer del marco social: Para acabar así de la forma más suave y racional de entre las posibles con la corrupción de la sociedad de derechos futura más procedente para el pueblo y nuestra descendencia, por mucho que con sus criminales hechos se puedan volver a oponer a ella los católico-fascistas.
  • Y para el supuesto de querer mantener el factor moneda (cosa a todas luces contraproducente por lo ya expuesto, e innecesario en la era telemática que vivimos), deberíamos recuperar el dinero que acumularon a nuestra costa (ya que es nuestro), para configurarnos con ese producto de nuestro trabajo de que se habían enseñoreado estas mafias, una renta básica o ingreso mínimo de ciudadanía para nuestros hijos (y por extensión, claro está, para cualquiera por el mero hecho de haber nacido. Para que todos nazcan por así decirlo como con un pan bajo el brazo, y ya en la edad de prestar servicios al resto social tener derecho a mayores niveles de vida si es que no quieren comerse ese “pan” en la puta calle). Y trabajar a partir de cuanto antes para el bienestar y seguridad nuestros y de nuestra descendencia, en vez de para la mafia católica y sus retoños.
  • Por tanto procede otra banca, nacionalizada, para el control de la asignación de bienes y servicios acordemente a las prestaciones de cada cual al resto social (según mi tesis). Así como la devolución al pueblo de eléctricas, telefónicas, grandes superficies y servicios indebidamente privatizados. Entiendo que deben devolvérnoslos de buen grado a los que sin duda somos el propietario natural, nosotros el pueblo soberano, que sino deberíamos enseñorearnos de todo ello como un hecho de plena justicia.

      Alimentamos guerras incluso en contra de la voluntad popular mayoritaria expresada en manifestaciones multitudinarias por todo el planeta. Las Cruzadas en contra del rico Oriente (para las que se sirvieron de cabras, gansos y cruzados mentecatos), al igual que la reciente Guerra de Irak, fueron piratería superior con fondos del erario público, usando de alienada carne de cañón como brazos ejecutores de sus crímenes, de la que intentarán servirse nuevamente incluso en contra de ellos mismos por medio de guerras fratricidas (ya que su interés, no deja de ser nuestro propio interés como pueblo bajo que somos). Miserable y cobarde carne de cañón incapaz de desobedecer a los fascistas incluso cuando los mandan en contra de su propia gente. Pero precisamente por ser parte de nosotros estos miserables, habrá que obligarlos a que obedezcan a sus propios intereses (que son nuestros intereses como pueblo libre y soberano que deberemos llegar a ser), desobedeciendo para ello a los fascistas que tratarán de seguir mangoneándonos. Otro ejemplo histórico de piratería superior por la mafia católica de Occidente, lo tenemos en la artera guerra del opio por la que la República Popular de China hubo de ceder hacia 1841 Hong Kong a los anglosajones (a la corona británica). Un continuum que dura, obra, se hace o se extiende sin interrupción, como puede verse en los hechos de los guardianes del orden capitalista de Occidente los anglosajones (esta vez norteamericanos), que desde que los alemanes perdieron la segunda guerra mundial hicieron multitud de guerras coloniales usando de nosotros a modo de estúpida carne de cañón y de fondos del erario público salidos de nuestros lomos. (Creo que van más de 32 guerras coloniales que no son sino que piratería y más piratería por la mafia católica de Occidente.) Véanse a continuación veintitrés (23) de las guerras colonialistas que realizaron aquellos que asesinaron a John F. Kennedy, porque queriendo estar a la altura de su responsabilidad se proponía realizar cambios a fin de que la política sirviese al gobierno efectivo y no meramente aparente de la cosa pública (según su discurso de 17/04/1961). Para evitarlos y seguir pirateando por el mundo lo asesinaron los dragones guardianes del "Statu quo". En relación con esta problemática se consideró por entendidos como a la "Trinidad del mal" al Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional y Organización Mundial del Comercio ya que, siendo el trasfondo de las más diversas guerras siempre el económico: ¿Quienes sino "El Capital" iba a estar detrás de ellas? El Proyecto Matriz - Episodio 3 / Kennedy JFK (57:11)
      • Guatemala 1954, Irán 1955, Líbano 1956-57, Haití 1958-59, Cuba 1960, Laos 1961, Tailandia 1963, Vietnam 1964-65, Congo 1966-67, Rep. Dominicana 1968-69, Indonesia 1970-71, Camboya 1972-73, Chile 1974, Angola 1975, Irak 1976, Sudán 1976-77, Yugoslavia 1977, Afganistán 1978, Yemen 1979, Filipinas 2000, Colombia 2001, Irak 2002 (etc.), Liberia 2003-04...

      Todos esos falsos populares que desde el poder político propician que se nos parasite a los de abajo por los católicos de todo el planeta, en su mayor parte juristas que se las dan de demócratas o republicanos por allá, y por acá o acullá de comunistas, socialistas o "populares", lo hacen en su voluntad de perpetuar el sistema capitalista con sus amos parasitarios y a ellos como comparsas privilegiados asimismo parasitarios en el sistema. Y en vez de resolver problemas nos los crean graves y de todo tipo, confiados en la impunidad que se confieren entre sí y en la pusilanimidad del pueblo por la alienación y consecuente inmadurez en que nos sumieron.

      Parece que aquellos pocos de nuestros supuestos representantes políticos que fueron a las universidades a estudiar ciencias políticas, lo hicieran para averiguar la mejor forma de burlar las inalienables expectativas populares, legislatura tras legislatura y generación tras generación, con la clara intención de perpetuar sus burlas corrompiendo con ello un sistema político que si no fuese por estos parásitos podría servirnos suficientemente. Pese a que el dinero como facilitador del usufructo e intercambio de todo tipo de bienes y servicios, ya no convenga a los intereses del pueblo y sea prescindible gracias a la telemática debida al desarrollo tecnológico a que hemos llegado. Pues el dinero siempre será el principal factor que alimente la corrupción, si no nos decidimos a eliminarlo del marco social imponiendo un sistema similar al que preconizo con mis propuestas políticas.

      Tenemos toda una pléyade de parásitos burladores de nuestro derecho a la plena libertad (ya que no cabe conformarse con sólo esos derechos mínimos que se pretendían con la "Ley fundamental", "Carta magna" o "Constitución española" de 1978. Y no hay por qué aceptar rebajas por ellos de nuestro derecho a la igualdad social (o libertad si lo prefieren). Máxime si tenemos en consideración que si aprendemos a querer los medios (porque aprendamos a pensar como estadistas, saliendo de la obscuridad sin "banderolas" de ningún tipo con que se nos quiera conducir por esta mafia a fin de frenarnos), podremos someter fácilmente a estos parásitos a nuestra voluntad. Tenemos que ser nosotros quienes les sometamos a ellos a una sociedad de derechos en la que cada cual tenga calidad de vida en función de sus merecimientos (o prestaciones para con el resto social). Para el logro del estado de cosas que a nosotros interese, deberemos querer los medios pensando como estadistas y, consecuentemente, también querer servir de puentes hacia una humanidad muy superior a la actual (disminuida por retrasos irrecuperables por mor de la alienación de todo tipo por la que, los católicos de las diversas naciones: en el sentido universal del término, deconstruyeron al ente popular durante milenios. Por el cristianismo los judíos, católicos, protestantes y el Islam; otros por el budismo, etc., amansando cada cual a su manera a la humanidad a fin de podernos explotar impunemente). De ahí la iglesia de liberación que preconizo, como institución fundamental para la formación superior de la humanidad futura.


      Procede, por una parte imponer el desarme de los ejércitos de todas las naciones, y por otra el rearme doctrinal y bélico del ente popular universal con armas de las más alta tecnología actual para uso individual (similarmente a como las tuvimos en los mejores tiempos de griegos y romanos), que nos ponga en disposición de defender, con conocimiento de causa, la sociedad de derecho mundial más auténtica de entre las posibles, por nosotros mismos. (Sin delegar para su defensa ni en carne de cañón ni en perros guardianes que después nos apalean o incluso nos matan si así se lo ordena la jefatura fascista al uso.) La jefatura del Estado no debe recaer en ninguna monarquía (y menos aún católica), sino que el pueblo debe obedecer únicamente a jefes por él reconocidos, porque nosotros los queramos y respetemos y por lo tanto asumamos y elijamos (y sólo de ahí debe brotar la jefatura del Estado). Y si algún otro jefe fascista al uso pretendiese darnos órdenes, procedería matarlo directamente y preguntar después si hay algún otro desconocido que se atreva a querer someternos a su voluntad en dicho sentido. Pero debido a que somos vil carne de cañón, nacidos en el no pensar y en la obediencia y en ello nos mantienen por todo tipo de alienación y humillaciones, podemos ver bochornosos vídeos como el siguiente en que, una larga fila de jóvenes reclutas permite que los ostien dos putos veteranos, como si de borregos se tratara, sin reaccionar marcialmente ante el hecho: Novatada militar con agresiones físicas

      Nos convierten en borregos y ovejas, en soldados de mierda. Cuando por contraposición a la cobardía de ese tipo de borregotes en que nos convierten sistemáticamente las mafias fascistas (para mantenernos sumisos esclavos de sus intereses), procedería que se nos convirtiese en guerreros libres y en disposición de defender, virilmente, tanto nuestra propia honra u honor y libertad en cualquier situación, como el tipo de sociedad que nos convenga (consiguientemente también la que convenga a nuestra descendencia), y no la que quieran imponernos los fascistas disfrazados de gente bien, o sirviéndose de dragones de todo tipo que nos impongan doctrina y obediencia a su conveniencia, porque nacieron en el arte de mandarnos para beneficio de ellos: Que tienen todo tipo de seguridad a nuestra costa, pero que llegan a jefes sin que nosotros los elijamos.

      Cuando arriba hablo de la sociedad de derecho mundial más auténtica de entre las posibles, no me refiero por supuesto a otra nueva ONU, con funcionarios encerrados como en una aséptica campana de cristal, vistiendo trajes de un cuarto de millón de las antiguas pesetas, comparsas lameculos del poder hegemónico en Occidente (los putos anglosajones de Norteamérica y su inadmisible derecho de veto). Sino a que nuestro mundo actualmente "desparramado" en naciones, sea unido por una sola y la mejor constitución para la libertad real del pueblo, y los códigos en derecho penal, civil, mercantil, militar, etc. que se estimasen oportunos a efectos de lograr que la humanidad futura pueda regirse por la mejor normativa de entre las posibles. Y no limitarse a liberar a alguna que otra nación a modo de isla similar a la Cuba liberada por el socialismo, a la que fácilmente se la pueda aislar y bloquear a fin de tratar de hacerla caer nuevamente bajo el dominio del fascismo (del sistema capitalista: por la penuria y la propaganda partidista que fomente el descontento de sus gentes con todo tipo de invenciones), como si el sistema capitalista fuese el más idóneo para regirnos al pueblo, cuando en realidad lo es para beneficio de los poderosos que nos parasitan por un sistema inicuo que impide el logro de una sociedad de derechos auténtica y realmente social: Donde el consumismo absurdo y disparatado, donde el libertinaje o falsa libertad que éste conlleva, donde la inseguridad de vida para los de abajo, no sean la tónica.