miércoles, 7 de septiembre de 2011

La Jefatura del Estado que en realidad procede


Qué Jefatura del Estado procede

La jefatura del estado entiendo que deba estar disociada de la presidencia del gobierno y que sea únicamente vitalicia (para nada hereditaria, menos aún monárquica, ni legando títulos nobiliarios −que no confieren necesariamente nobleza− a la descendencia u otros familiares a expensas del pueblo, con el que por supuesto jamás se banquetearon estos vividores), siempre que el jefe no debiese ser relevado de su cargo porque se considerase llegado el momento de que entrase a formar con un cuerpo de consejeros (como la forma más inteligente de jubilación) o por necesidad de regeneración por "hornadas" mejor cualificadas, dimisión voluntaria o cualquier otra razón. Debería brotar de esos jefes naturales que preconizo (queridos, respetados y por lo tanto asumidos y elegidos por el pueblo en asambleas directas) y recaer en una especie de doctorado configurado a base de diversas licenciaturas. Como por ejemplo en filosofía e historia (al modo realmente histórico, que no al católico), en ciencias políticas y sociales, en derecho, algo de económicas de nuevo cuño (pues el factor dinero al uso deberíamos erradicarlo, para limitarse a administrar desde una banca nacionalizada la adjudicación de sólo bienes y servicios en función de las prestaciones de cada cual al resto social, sin la posibilidad de acumular por nadie capital alguno, a fin de realizar la lucha anticorrupción de la forma más más suave y racional de entre todas las posibles), así como obtener de una Academia Militar de nuevo y democrático cuño un rango de capitán o similar, y quizá alguna otra cualificación que se me escapa (cuestiones que para la formación para la defensa de la sociedad de derecho democrático por el pueblo en general, deberían sustituir a la alienación por el fútbol y demás porquería mediática). Y de entre esos doctores, en contacto directo con el pueblo del futuro (que no esté alienado religiosa ni mediáticamente), elegir al que más nos convenza para que asuma la jefatura del estado.
  • Y por similares procedimientos debería establecerse una vice-jefatura preparada para asumir dicha jefatura con carácter provisional, cuando así lo hicieran indicado contingencias como la dimisión del titular por desencuentros con el pueblo soberano (en pleno o con una parte significativa de éste), destitución por incumplimiento de alguna norma a ella encomendada, muerte o inhabilitación por enfermedad o accidente (en cuanto que para el supuesto de retiro natural, procedería tener ya nombrado al sustituto). A fin de evitar interregnos y disponer siempre de quien vele desde este cargo por el cumplimiento de aquella normativa que vayamos estableciendo en pro de hacer efectiva y conservar la mejor "Sociedad de Derecho democrático" de entre las posibles.
  • Con actuaciones que impliquen asimismo respeto absoluto al derecho internacional que se vaya estableciendo en pro de la rectoría del mundo por una Organización de Naciones dotada de contenido y competencias plenas, de que en la actualidad carece la ONU con motivo entre otros del derecho a veto utilizado por occidente en pro de su hegemonía plutocrática (a cargo de "el cancerbero de occidente" EE.UU.).

Deberíamos prepararnos para la defensa de nuestros intereses tan bien que si a la mafia protestante norteamericana se les ocurriese mandar contra nosotros a los imbéciles que preparan como "Marines", para tratar de meterle su colmillo al mundo siempre que ven en peligro el sistema capitalista o posibilidades de ejercer la piratería superior con medios de estado, que nos sirvan de merienda esos borregotes sumisos y devolvérselos mutilados e incluso capados a la mafia fascista norteamericana a la que como buenos esclavos obedecen. Para que sus estúpidos con-nacionales se entretengan cuidándolos en vez de dedicarse a joder a modo de constante histórica a otros pueblos cuando tratan de liberarse de la esclavitud a que nos quieren sometidos sus jefes fascistas que los utilizan a modo de carne de cañón. (Es de prever que si viesen que estamos realmente metidos en faena para liberarnos al margen de la burla e imbecilidad parlamentarias, obren contra nosotros similarmente a como obraron contra Cuba, Vietnam, Angola, Colombia, Venezuela, Nicaragua... aunque no siempre les hallan salido bordadas sus intervenciones. Son siempre los mismos. Son aquellos católicos que utilizaron de "Las Cruzadas" para apoderarse de las riquezas de Oriente, y actualmente fueron todos ellos contra los iraquíes para robarles su petróleo.) No se olviden de que el rey Juan Carlos, católico también él, firmó a favor de intervenir en Irak desoyendo la voluntad popular que se manifestó mayoritariamente en contra. Si no fuese como es otro católico más, hubiera dimitido antes que firmar.
  • Cabría aceptar a su hijo vitaliciamente para el cargo, siempre que aceptase que lo católico ya no tiene cabida en el nuevo sistema político y que, para tenerlos controlados a él y los diversos jefes militares, deberían pasar todos ellos por un control popular previo y aceptar quedarse, aquellos por los que optásemos, bajo custodia del pueblo, en vez de en sus olimpos desde donde nos mangonean y envainan tradicionalmente la mafia católica.
  • El Pueblo deberíamos obligarnos a obedecer militarmente únicamente a nuestros jefes naturales, y ello como única forma posible de que podamos alcanzar la victoria contra enemigos crueles que fueron afinando a lo largo de dos milenios sus artes de dominio, dispuestos a toda brutalidad cual la historia enseña para mantenernos subyugados. Lo que de pueblo ya inteligente y maduro tenemos deberíamos considerar entre otras esta cuestión política, y obrar en consecuencia para socavarles decididamente obediencia y fuerza a la mafia católica, a fin de liberarnos del yugo o esclavitud que nos impusieron criminal y reiteradamente.

Sólo desmembrando al ejército fascista y reconvirtiéndolo para instrumento de la voluntad popular, podremos hacer respetar nuestras expectativas realmente populares, prevenir nuevas dictaduras fascistas y acabar con la burla o imbecilidad parlamentaria seudo-democrática de que se sirven a fin de burlar dichas expectativas sistemáticamente.
  • Pero también procede configurarnos en partido único al modo chino, con pena de muerte para sacarnos de en medio a los enemigos o los grandes delincuentes o delincuentes realmente irrecuperables. Y que no nos vengan con su puta moralina cristiana, porque esos barrotes morales con que nos enjaulan estos inmorales, deberemos romperlos si queremos llegar a ser libres. Debemos pasar de que se nos siga llevando por la moral, como se lleva por los morros con una argolla a un toro que de otra forma les sería dificilísimo el manejar.
  • Procede asimismo: Liberalizar totalmente la cultura (cosa que en la actualidad pasa por Internet) centralizando el conocimiento mejor o más actual y de más alto nivel, en una universidad telemática. En la que no exista propaganda de por medio, porque ésta sea información indexada y ubicada en páginas específicas.

Allende murió el 11/09/1973, pero en la ONU el año 1972 hizo un discurso avisando que el neoliberalismo que no fiscaliza ningún parlamento propicia la corrupción por la que se nos parasita al pueblo por los fascistas organizados tácitamente a nivel mundial. Hago mío su discurso.
  • A estas mafias sólo podremos someterlas a la obediencia a nuestros imperativos desde una posición de fuerza real. Sólo si llegan a ver que hemos cobrado inteligencia y que por ello estemos unidos y plenamente determinados a hacernos respetar cueste lo que cueste, se abstendrán de intentar nuevos crímenes para seguir sometiéndonos.
  • Por esta regla militar, a los indecisos o cobardes se les debe tratar con suma dureza y hostilidad a fin de determinarlos a que cooperen en todo tipo de tácticas y estrategias para la defensa real de sus intereses políticos, junto con los demás en vez de sometidos al dictado de los fascistas (comenzando por que nadie se exima de ejercer el mobbing a diario contra hombres, mujeres y niños fachas y todo tipo de gestos de reivindicación de lo nuestro ante jefes y patrones como en una continua carnavalada con la irse forjando un espíritu fuerte y libre, capaz cada vez de mayores atrevimientos en pro de que finalmente se nos restituya lo nuestro y de que nunca más se nos vuelva a faltar al respeto).

Se necesitan sobremanera de esos jefes naturales del pueblo y para el pueblo, que no para envainarlo al modo fascista. Porque el pueblo en realidad no es tonto y ni siquiera cobarde, sino que necesita de jefes naturales, de hombres maduros y equilibrados que tengan las ideas claras y no de los fascistas disfrazados de gente bien. En sus olimpos en los que artificialmente se sitúan al margen y por encima del pueblo, para envainarnos con un saber hacer propio de artistas, para lo que no en vano heredaron el arte de someternos y lo estudiaron bien (lo tienen todo estudiado). Están unidos bajo un solo estandarte a nivel mundial y tienen todo preparado a modo de trampas, para cuando necesiten distraer la atención del pueblo con sensacionalismos de mayor calado, como puede ser el de las guerras. De sus artes forman parte trampas diversas como el rollete de "El Peñón de Gibraltar", "La Isla de Perejil", "Las Malvinas" y similares.
  • Y aprovecho para decirles aquí que yo no trago por que lo del 23-F fuese sino que una fina comedia para darle lustre a la "Corona" y causarle una tremenda paranoia al pueblo (comedia que se repitió en la Argentina de Alfonsín con la misma finalidad), a fin de seguir abusando de nosotros en democracia más aún que en dictadura y lo lograron, cual es más que evidente que lo hicieron a conciencia.
  • Fueron muchos los que atemorizados prepararon sus maletas para migrar antes de que estos finos "Salvadores del Capitolio" (gansos) le confiriesen al pueblo la tranquilidad de que todo estaba bajo control gracias al actual jefe del estado (el rey Juan Carlos), a fin de someternos así a una paz indigna por esclavista (tiramos del carro como animales, pero para que vivan ellos en bienestar y seguridad a nuestra costa).

Tenemos armas sobradas si usamos bien de la inteligencia, para sin prácticamente enfrentamientos bélicos poder conseguir todo. Se puede ejercer el mobbing a modo de guerra psicológica contra el mundo católico, e ir adquiriendo así el temple necesario para ganar nuestra libertad sin necesidad de llegar a nuevos enfrentamientos bélicos (y en todo caso de guerra, pues adelante).
  • Procedería el mobbing contra sus mujeres en el supermercado o cualquier sitio, en una especie de carnaval diario que les amargue la vida hasta hacérsela imposible y así prepararnos e ir ganando nuestra libertad. Negándonos así a aceptar la actual sumisión.
  • Procedería el mobbing contra sus hijos en las escuelas al modo en que muchos de ellos acosaron y acosan a los que llaman empollones de los nuestros (como si el conocimiento bajase a nosotros por arte y gracia divinas, sin tener que "hincar los codos" ante los libros). No me cabe la menor duda de que ello es así inducidos por sus progenitores y al amparo del mundo católico, cuando era como para reventarles la cara de un patadón o puñetazo a esos niñatos y a quienquiera que después se atreviese a pedir cuentas por el hecho, y acabar así con la impunidad que se les confiere a estos delincuentes juveniles.

Ya en los niveles primarios de la escolaridad grupos de niños, no dudo de que aleccionados e inducidos por los más diversos métodos fascistas acosan: Sin que ninguna autoridad lo impida de forma efectiva (pese a ser figura de delito penal que se debería afrontar de oficio por la judicatura), a los mejores estudiantes de las clases sociales más desamparadas. A fin de eliminar ya desde estadios embrionarios a todo posible competidor futuro por plazas de funcionariado y demás cargos públicos. Invalidan así para el estudio a este tipo de niños de forma más o menos definitiva, por el bloqueo emocional, desequilibrios e incluso graves e irreversibles traumas psicológicos que les causan. No se pierda de vista el hecho de que algunos llegaron a suicidarse, y en lugares como en Norteamérica donde tienen fácil acceso a las armas, se dieron casos en los que antes de matarse a sí mismos o de hacerse matar en tiroteos con la policía mejor adiestrada y equipada, liquidaron a algunos de estos bastardos de la especie humana, cachorros de mafiosos. Llaman a nuestro niños empollones como si el conocimiento viniese a nosotros por arte y gracia divina, sin tener que hincar los codos. Incluso les amenazan y pegan grupos de niños fascistas, similarmente a como en su momento hubo adultos fascistas que le pegaron al Ministro Bono, con las consecuencias de todos sabidas por mor de la judicatura fascista que tenemos que padecer los españolitos (a los policías que pusieron a disposición judicial los vídeos en que se veían los hechos, se los despacharon y jamás se ajustició a los agresores).

Obran como lo que son los retoños del fascismo, mafiosamente, para volver ineficaces para el estudio a quienes por vocación se esfuerzan en pro de llegar a estar realmente cualificados para lo que aman, porque saben que así los conturban mentalmente hasta el extremo de que algunos avergonzados de lo que llegan a creer cobardía, por no atreverse a reaccionar ante tan gratuita y cobarde violencia por esos grupos mafiosos, llegaron a suicidarse. En Norteamérica algunos jóvenes enloquecidos pasaron por las armas a otros escolares que previamente les habían agredido o permitido cobardemente que se les agrediera por estos niñatos cobardes y mafiosos, que sólo al amparo del grupo se atreven a obrar así (es mi tesis al respecto, que no considero ni mínimamente desencaminada). La finalidad última tras invalidar a nuestros retoños ejerciendo contra ellos el mobbing como queda dicho, es quedar sólo ellos para competir por las diversas plazas de funcionariado y hacer de las instituciones la mierda corrupta que actualmente tenemos que padecer los pueblos del mundo occidental. En defecto de justicia institucionalizada ocupada mayoritariamente por estos espécimenes (cucos cuando llegan a adultos), debemos prepararnos para hacer justicia popular. Ya que las normas por las que se deberían regir las instituciones todas, quedan a modo de meras leyes de papel que jamás se aplican.