lunes, 6 de agosto de 2012

Vacunación: ¿Arma para genocidas?


El siguiente hipervínculo: <La mafia médica>, es una interesante entrevista publicada por Laura Jimeno Muñoz, que recomiendo leer.

Mi texto a continuación, es un extracto, retocado, de lo más relevante del siguiente vídeo: <Ghislaine Lanctot. La mafia médica_Vacunación 101>, cuya transcripción íntegra puede verse, junto con el vídeo anterior en una serie de 6 vídeos cortos, en el blog: <Ciencia y Ecología: La mafia médica>. Ghislaine Saint-Pierre Lanctôt, nacida en Canadá, fue doctora durante 25 años y ex-propietaria de varias clínicas médicas en Canadá y en EEUU. Pasó por la cárcel: <Ghislaine Saint-Pierre Lanctot, autora de ‘La Mafia Médica’, encarcelada>, con motivo de que, por coherencia con lo que había averiguado desde su profesión médica y con lo que noblemente postulaba, optó por no pagar más impuestos a las mafias del poder: <Entrevista a Madame Ghis (Ghislaine Lanctôt)>).

para el culpable, don dinero, pido pena de muerte como castigo
pido que acabemos con el podrido sistema capitalista de una puñetera vez


Pongan atención, porque la cosa es muy seria:

«Durante los años que practiqué la medicina, me di cuenta de que el sistema médico (internacional) está totalmente financiado y controlado por financieros; de modo que el objetivo del sistema médico, aunque algunos médicos no sean plenamente conscientes del hecho, es hacer que la gente enferme para hacer negocio con la enfermedad. Por tanto, es un sistema de enfermedad y no un sistema de salud. Cuando me di cuenta del hecho, opté por denunciarlo públicamente, hecho que me costó la inhabilitación.

»Tardé 25 años en comprender cómo funciona el sistema, y ello estando dentro del sistema. ¿Cómo podría la gente profana comprender un sistema tan complicado, sin ser parte de él? Por tanto, decidí escribir un libro titulado "The Medical Mafia" (La Mafia Médica), con el objetivo de explicar el sistema. Además, si lo que aprendí en la Facultad de Medicina era cómo hacer enfermar a la gente, con el fin de encontrar una solución me pregunté: "¿Cómo podemos hacer que la gente tenga salud y, en qué consiste la salud?"; y me di cuenta, después de varios años, de que la parte psicológica de la solución pasa por saber quién es uno mismo en realidad, nuestra propia identidad.

»Nos consideramos criaturas pobres y sin poder y, consecuentemente, nos comportamos como ovejas necesitadas de un salvador que nos proteja. Hablando de vacunas, tenemos miedo de ese lobo que son los gérmenes y, por tanto, nos sentimos necesitados de que un médico nos proteja (y a esto lo llamamos vacunación). En el libro "The Medical Mafia", hablé del problema, consistente en que hemos olvidado quiénes somos y estamos entregando nuestro poder a otras personas; que no se limitan a hacer uso de él, sino que abusan. La solución, por tanto, pasa por recuperar nuestro poder. 
Pero antes de continuar, nótese este primer Aviso: Yo no asumo la tesis que nos proporciona Ghislaine sobre cómo recuperar nuestro poder político. Y rechazo de sus tesis con respecto al ser, aquella parte que ignoro si es sólo religiosa o quizá también teológica (no se explicitó suficientemente), de una supuesta evolución cuasi mágica hacia la divinidad (redundaré sobre ello al final). Aunque en base a ello no se le debería restar importancia a lo que desde su experiencia médica nos previene en este trabajo (que de forma valiente e imparcial contrapone a la información sesgada, por gentes prostituidas por el capital, que habitualmente se nos proporciona por el poder mediático al uso), en contra de las vacunaciones que se nos imponen o tratan de imponer por las actuales mafias del poder. Dada la enorme gravedad del hecho, ahí tienen un artículo a leer en tres páginas web, otro vídeo con información muy a tener en cuenta, y un extenso y bien detallado artículo web que nos informa al margen de intereses espurios a los de la auténtica salud:
<Artículo: La otra cara de las vacunas (parte 1 de 3)>
<Vídeo: Vacunación, La Verdad Oculta>
<Artículo: Vacunas... la medicina del miedo (parte 2)>

»Obedecer... ¿qué significa? Eso significa que la auténtica autoridad está dentro y no fuera de mí. Pero, puesto que he olvidado esto, no soy consciente de ser la última y suprema autoridad, y consecuentemente entrego mi poder y me someto al doctor y al sistema médico para el que trabaja. Por tanto, hoy voy a hablar de un tema concreto que traté, detalladamente, en el libro "La Mafia Médica" y este tema es la vacunación. No os explicaré los aspectos científicos de la vacunación, porque están hechos para ser tan complicados que la gente renuncie a entender la jerga y la composición de las vacunas y simplemente entreguen su poder y confíen en lo que el médico les recomendará; sin darse cuenta de que el médico es parte del sistema sanitario, el cual pretende hacerlos enfermar y matarlos. Cuando digo que el sistema pretende matar a personas; hacerlas enfermar y matarlas... usando otra vez del gráfico (véase en el vídeo), pregunto: ¿Quién es el pastor y cuál es su papel? Siendo el pastor el médico al que vamos por protección y seguridad y el gobierno al que obedecemos por protección y seguridad... damos nuestro dinero al gobierno y a los médicos, y les obedecemos. Pero el papel [rol] del pastor es esquilar las ovejas y cuando no les quede lana darlas encubiertamente al matadero, haciéndoles creer que es para su bien o salud.

»Ésta es la clave para entender el sistema sanitario, demasiado complicado, así que por ello os llevaré a la misma esencia del problema, siendo éste, quién soy yo y a quién voy a hacer caso, a quién voy a creer. ¿Voy a creer al doctor o voy a creer lo que me dice mi voz interior; lo que mi intuición me dice?

»¿Quién es el médico? El médico es un ser humano, puede que un buen tipo y quizá digáis: "Tengo un buen médico, es un buen tipo". Os cae bien, es amable con vosotros y eso está bien. No olvidéis que el ser humano es una cosa y que el papel o rol que él desempeña socialmente es otra. Pero vuestro médico fue a la Facultad de Medicina, que está totalmente controlada por intereses financieros, por el dinero. Lo que vuestro médico aprende en la Facultad de Medicina lo dicta el dinero, y él quizá no lo sabe. Todos los materiales científicos, las revistas científicas, la continua educación médica, todo está al servicio del dinero, y no al servicio de los pacientes, de la gente enferma. Debéis entender eso.
  • El dinero sobra, dado que existen medios telemáticos con los que podríamos controlar la asignación de bienes y servicios, en función de las prestaciones de cada cual al resto social. No permitiendo así la acumulación de capital por nadie, y limitando severamente la propiedad privada (para que no puedan existir amos de lo nuestro), acabaríamos, de la forma más suave y racional de entre todas, con la corrupción de la Sociedad de Derechos. Sistema éste que, si asumiéramos en democracia participativa según preconizo, sería más procedente que los falsamente representativos preconizados por cualquier otro populismo moderno (Demócratas o Republicanos por allá, Socialistas, Comunistas o Populares por acá; todos una panda de parásitos, mafiosos de guante blanco, aunque debajo tengan abundantemente teñidas sus manos de sangre, perteneciente a las vidas o sudor ajenos).

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»Volviendo a las vacunas: ¿La vacunación está al servicio de quién? ¿Quién saca beneficios de la vacunación? La vacunación está al servicio de los intereses militares y de los industriales.

»¡Me diréis, "qué tienen que ver con esto los militares?" ¡Qué sino necesitan los militares, que tener buenas armas biológicas, armas de guerra para la destrucción masiva de poblaciones objetivo? ¿Y por qué harían eso?" Porque los líderes, la élite global de este mundo tienen un programa eugenésico. Quieren reducir la población mundial a 500 millones de personas. Por tanto muchas personas tienen que ser asesinadas, y la mejor manera para hacerlo es mediante la vacunación; porque se puede poner lo que queráis en las vacunas, y usarlas para grupos de población objetivo. Quieren reducir población, porque creen que hay demasiada gente en el planeta y la vacunación es el medio para conseguirlo. Los grupos objetivo son negros, asiáticos y pueblos aborígenes; los pobres, los discapacitados y la gente mayor; también las personas rebeldes, porque más conscientes que los borreguitos se resisten a la autoridad de los financieros y de la élite global. ¿Con quiénes pretenden quedarse? Tienen dos necesidades; reducir la población y asegurarse que los que queden sean personas obedientes. Necesitan un buen sistema de control mental para esas personas, posible mediante la vacunación. Otra vez la vacunación como la herramienta perfecta para inyectar-inocular-un microchip diminuto en el cuerpo de las personas que queremos que sean muy obedientes. Esclavitud pura y dura, es lo que los militares y su nuevo sistema capitalista, necesitan. (Personalmente considero que aunque esa técnica no fuese un requisito indispensable para la dominación de masas de población, sí que lo sería formidable desde la perspectiva de las actuales mafias del poder; y no dudo de que la adoptarían, pese a que las técnicas de alienación mediática al uso: con que enseñan a pisarnos entre nosotros en vez del amor y la igualdad en que deberíamos asociarnos todo el género humano, junto con el paro y la marginación para los menos dóciles, se demostraron suficientes para controlar a sus esclavos actuales.)

»Por otra parte está la industria, sin duda que supeditada al programa eugenésico, que en una visión quizás a corto como a largo plazo, se guía por la perspectiva de los beneficios. El objetivo de toda industria son los beneficios y tampoco les importa asesinar a personas; no les importa perjudicar la salud de las personas; hacer enfermar a los niños para el resto de sus vidas; no le importa que nazcan bebés con problemas congénitos, malformaciones... no les importa; su objetivo son los beneficios. Por tanto, obedecen las órdenes de los militares para producir vacunas. Si los militares dicen: "es urgente", entonces aprueban leyes. El gobierno aprueba leyes que les permitirán no ser demandados y les permitirá no tener que realizar los ensayos clínicos que demostrarían que las vacunas no son peligrosas. Por tanto, tenemos tres grupos trabajando juntos: los militares, la industria y la política.

»¿Qué tiene que ver con eso, el poder político? Fijaros en la situación, en lo que está sucediendo. ¿Quién ordena las inyecciones? ¿Quién toma las decisiones sobre pandemia? ¿Quién decide si hay pandemia o no la hay? La Organización Mundial de la Salud; o sea, el Ministerio de la Sanidad del gobierno mundial, llamado las Naciones Unidas. Este es el gobierno mundial. Las decisiones se toman a ese nivel. ¿Quién es en realidad el gobierno mundial? Bueno, aquí lo tenemos otra vez: la élite global. La élite global, que son financieros, gente rica de dinastías que han estado dirigiendo el mundo durante años, siglos o miles de años, que controlan la política del planeta y toman las decisiones. Decisiones que son aplicadas por los gobiernos de cada país, que son sólo sus marionetas; que hacen sólo lo que los anteriores les digan que hagan. Por tanto, un político, el ministro de sanidad de tu país, por ejemplo, es solo una marioneta que obedece las órdenes que recibe. Luego, ¿quién lo convertirá en hechos, quién hará el trabajo en el país? Lo que llamamos el servicio público de salud, que está lleno de médicos, enfermeras, "expertos" obedientes a las ordenes que les vienen de arriba. Y abajo estamos las personas, obedientes a los doctores, que a su vez obedecen las recomendaciones que reciben del servicio público de sanidad, éste obedece las recomendaciones que reciben del ministro de sanidad, el cual obedece las recomendaciones y órdenes que recibe de la Organización Mundial de la Salud. Así es como funciona. ¿Qué quiere la OMS? Quiere reducir la población y tener ovejas obedientes (las que les queden), que sean perfectamente robotizadas y obedientes. Cuando publiqué "La Mafia Médica", la represalia fue inmediata y contundente. Me pidieron que dimitiera y dije: "No; a menos que probéis que lo que he dicho sea falso, no dimitiré". Luego, la junta médica me dijo: "Si no dimites, te llevaremos a juicio y revocaremos tu licencia para practicar la medicina". Les dije: "Está bien, adelante". Por tanto, estuve once días en un juicio, al que fui por mi cuenta, no tenía abogado, y esa fue una gran experiencia para mí. Sabía que todo estaba decidido de antemano; que sólo era una formalidad. No hubo juicio, en absoluto. No querían saber lo que estaba sucediendo; por qué había escrito ese tipo de libro. Solo querían revocar mi licencia.

»Fue interesante darse cuenta de que todos los expertos que fueron traídos por la junta médica en representación suya, eran contratados y pagado su sueldo como empleados del gobierno; siervos serviles y, por supuesto, parciales. Cada vez que exponía algo que tenía sentido, que era obvio, decían: "No, no es pertinente". Y el mejor ejemplo de esto fue un vídeo de 60 minutos que me proporcionó un seguidor cuando escribí "La Mafia Médica", sobre el episodio televisivo producido por CBS en 1979 sobre la vacunación por la gripe porcina de 1976, que tuvo lugar en EEUU (vídeo que se puede ver en Internet). Mostré durante el juicio al juez y expertos la mentira que son  las campañas de vacunación: que hubo una persona que murió y en absoluto existía peligro; que fue una total mentira, que nada en toda la campaña era cierto (según pudimos ver en el programa); y les dije: "Esto es lo que son las campañas de vacunación: se trata de asustar a la gente con algo que no existe, y forzarlos a vacunarse obligatoriamente, fingiendo que es para protegerlos de una enfermedad dañina; todo una obvia mentira, según se documenta en este vídeo". Pero respondieron que: "No es pertinente" (y eso mismo, es lo que se reiteró durante todo el juicio). Yo traje expertos independientes y nunca olvidaré que uno de ellos, el Dr. Gherard Buchwald, de Alemania, cuyo hijo fue gravemente perjudicado, me dijo: "Cada vacuna, sea la que sea, destruye una parte del cerebro; estamos destruyendo la inteligencia de nuestras generaciones futuras"; y quieren hacer esto porque quieren personas sumisas, gente obediente, gente no inteligente; quieren robots estúpidos y obedientes en este planeta.
  • Y eso tiene sentido. Si te pones en la piel de estos líderes mundiales, la pregunta que a menudo surge es: "¿Por qué quieren más dinero?" No quieren el dinero por sí mismo, porque tienen más del que podrán gastar. Quieren dinero con el objetivo de tener poder. Y quieren más poder, porque tienen miedo de ser dominados. Es un viejo miedo animal que llevamos con nosotros, en los genes, el miedo a ser dominados. Por tanto, ahora que la conciencia está aumentando, quieren dominar para no ser dominados. Cuando éramos totalmente ignorantes, hace sólo pocos años, podían hacer lo que querían. Pero ahora tenemos más información, más conocimiento y estamos volviéndonos más conscientes de quiénes son esas personas y de que no parecen tener en mente nuestro bienestar, sino el suyo propio; el cual es distinto al nuestro. Quieren asegurarse de que pueden dominar a todos en este planeta. Esta es la situación; y no se trata de un problema médico, sino de un problema político.
  • Otra pregunta que a menudo se realiza es: "¿Qué contienen las vacunas; qué hay en ellas?" Pues nunca lo sabremos, porque es alto secreto, con motivo de que quieren ocultarnos algo. Si las personas supieran exactamente que las vacunas son cócteles de microbios genética y artificialmente modificados y recombinados, si supieran que esos microbios están en un caldo de cultivo de células animales y humanas que son cancerosas; si supieran que se añaden conservantes y adyuvantes al conjunto para asegurarse de matar a los gérmenes restantes, que se trata de venenos muy poderosos que matan también las células vivas; si fueran conscientes del daño que se nos hace... quizá no querrían que se les pusieran vacunas (en el continente americano parece ser que eran muy sanos, hasta que los colonizadores los invadieron).

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»Las vacunas son como una sopa. Yo la llamo la poción de magia negra. Es como una sopa. Si quieres hacer una sopa tienes que decidir qué tipo de sopa quieres. Si una sopa de verduras; entonces necesitas de verduras (que equivaldrían a los microbios). Luego, tienes que escoger el caldo donde pondrás los microbios (el fluido que usan está hecho de tejidos humanos y animales que están enfermos, que están contaminados, llenos de todo tipo de cosas). Luego, querrás añadir conservantes a la sopa para que puedas guardarla durante varios días (eso es lo que hacen con los adyuvantes). Esos adyuvantes son venenos, siendo los dos más importantes el mercurio (que afecta profundamente el cerebro); otro que es muy común es el aluminio (una de las principales causas de Alzheimer). Después nos preguntamos por qué los niños sufren enfermedades degenerativas. Nuestros niños son tan viejos como la gente mayor, su salud es la de un viejo, están deteriorados. Si la gente supiera eso, probablemente no querrían que les inoculasen vacuna alguna a ellos ni sus hijos.

»¿Qué más podrían querer ocultarnos? Pues que las vacunas son distintas de un grupo de personas a otro, pues se eligen diversos grupos de personas como blanco de ellas. También, que las vacunas son probadas, porque se trata de armas, de armas militares de guerra biológica, que tienen que probar para asegurarse de que funcionan bien.
  • ¿Cómo funciona eso? Como los primeros en obedecer ciegamente son los militares (nuestra propia gente, que utilizan a modo de cobarde y estúpida carne de cañón en contra de nosotros mismos), por lo que los soldados militares han sido contaminados concienzudamente con vacunas. Acordaros de la primera gripe de 1918, llamada la gripe española (aunque nada tiene de española). Se trataba de soldados estadounidenses que fueron contaminados con una vacuna experimental; algunos de los cuales murieron en EEUU, otros estaban demasiado enfermos para irse, en cuanto que los que por no estar tan enfermos fueron a la guerra la difundieron por doquier (acordaros del síndrome de la Guerra del Golfo). Se trató de soldados a los que se les aplicó nuevas vacunas, que fueron probadas en ellos.
  • Los prisioneros son otra categoría de personas a menudo usados para control mental y para experimentación con vacunas. Por tanto, así es como realizan las pruebas. ¿Cómo se hace esto? Bueno, en grupos de personas objetivo, en distintos países. Y también se realizan pruebas sobre el público, sobre la gente normal. En algunas ciudades, de repente, todo el mundo enferma. También a través del aire: chemtrails en el cielo; fijaros en ellos (estelas químicas dejadas por algunos aviones, con el objetivo de causar daños de algún tipo a la población). Están llenos de todo tipo de sustancias que no quieres en tu cuerpo, pero que te entran por la nariz y la piel y la gente enferma por ello.

»Por tanto, no es sorprendente que sean alto secreto; y no es sorprendente que a nadie se le permita saber qué contienen las vacunas. ¿Qué más querrían ocultar, además del mencionado control mental, tema sobre el que volveré porque es muy importante? Los niños. ¿Cómo es que tantos niños estén discapacitados, tengan problemas de oído, de pulmones, alergias, diabetes, todo tipo de enfermedades degenerativas; de dónde proviene todo eso? Porque sucede que la vacunación repetida a que se los somete, simplemente destruye el sistema inmunitario, de modo que no les queda más inmunidad y es por eso que luego se pueden seleccionar grupos a los que quieras afectar con esa o la otra enfermedad. Esta es otra importante consideración, a la hora de mantener el secretismo sobre lo que las vacunas contienen.
  • Se está haciendo mucho dinero con las vacunas. Se benefician los fabricantes de enormes corporaciones multinacionales. Y lo pagamos el pueblo mediante gobiernos fascistas que dicen representarnos (!). Pagamos enormes cantidades de dinero para que destruyan nuestra salud e incluso para que nos maten con vacunas. Ahora, hablando de esta que llaman nueva "epidemia", se dice que será obligatorio vacunarse en Francia y EEUU, que afectará sobre todo a niños y adultos jóvenes y, no lo olvidéis, nativos americanos.
  • Recuerdo que cuando escribí "The Medical Mafia", un grupo de nativos se reunió conmigo y me contaron que el gobierno les daba todo lo que necesitaban, pero que tenían que obedecer ciegamente y nunca cuestionar cada vez que se les proponía una vacunación. Esas personas ahora tienen muy mala salud: problemas de oído, de pulmón, sufren obesidad y diabetes mucho más que el resto de la población, y sabemos que durante muchos años los pueblos nativos de todos los países han sido destruidos, y que ese es un modo de destruir personas.

»Por tanto, la pregunta es la siguiente: ¿Debería ponerme la vacuna o no? Entiendo que, como personas profanas, os sentís impotentes, ignorantes, no sabéis qué deberías hacer; y al final obedecéis al médico, a las autoridades externas. Pero las autoridades externas son para las ovejas, que se ven a sí mismas como criaturas pobres que necesitan de un pastor (de una autoridad externa), porque creen que él sabe más que ellas y que, como ovejas, no pueden tomar una decisión (no saben nada de salud, de medicina... sino que algunos científicos saben más que ellas), y este es el problema. La pregunta es: ¿Somos ovejas o no lo somos; quiénes somos? Y mientras sigamos siendo ovejas seremos vacunados, cederemos nuestro poder y seremos vacunados. Ahora hay un tipo de ovejas que está volviéndose más consciente, a las que llamo ovejas negras. ¡Qué hacen estas ovejas negras? Pues, se rebelan; y actualmente oímos bastante a menudo: "debemos resistirnos, protestar, denunciar y firmar peticiones". ¡Sabes que nos hemos rebelado durante miles de años y qué sucede cuando te rebelas? Pues que traen consigo los garrotes y te dan garrotazos; en cuanto que si obedeces, te dan zanahorias (las zanahorias del poder, dinero y prestigio; y esto es lo que los médicos que trabajan en el sistema obtienen).
  • Si te rebelas, te dan garrotazos: la exclusión, desposesión y te predestinan a la exterminación. Pero la elección que se nos dará, nos están diciendo ahora, será la vacunación obligatoria o sino grandes multas o la prisión. Es lo que el gobierno nos hace en todo tiempo; nos dan a escoger entre una bofetada en la cara o una patada en el trasero. ¿Cuál será nuestra respuesta? Bueno, mi respuesta, que invito a encontrar también dentro de vosotros, será ninguna de las dos: sino que no quiero la vacuna y no quiero la detención y simplemente diré no a que me vacunen. No sé que harán por ello; sólo sé que si acepto que me vacunen, será porque tenga miedo; y que cada vez que hago algo porque tenga miedo, estaré matando en mí misma mi autenticidad o ser real.
  • Debemos abandonar nuestro miedo a ser quienes somos, nuestro miedo a mostrarnos y comportarnos como realmente somos; cual creador y criatura: ambos. Y esto es lo que significa la palabra indivi-dualidad; que hay dos, el creador y la criatura y que yo soy ambos de una sola pieza (indiviso); que soy puro amor y que a partir del amor en mí no aceptaré que se me inocule una vacuna, cualesquiera sean las consecuencias. Esta es mi elección y quiero que sepáis que vosotros también podéis escoger.

Esta es la elección a la que ahora nos enfrentamos: ¿Voy a seguir siendo una oveja impulsada por el miedo o voy a ser una yegua soberana y alada impulsada por el amor? (usa de otra imagen que quizá la haga entender mejor: la transformación que implica salir de la crisálida convertidos en mariposa, por la que entiende que deberíamos de pasar). Esta es la auténtica pregunta y esta es la auténtica elección a la que nos enfrentamos; con la vacunación como con las guerras, a las que tantas veces vamos a defender los intereses fascistas en contra de nosotros mismos, igual que imbéciles borregos. ¿Qué está sucediendo actualmente, qué vemos? Muchas crisis; lo que llamamos una crisis económica o una crisis política o una crisis religiosa o una crisis social. Cualquiera que sea la crisis por la que estemos pasando, sólo hay una crisis que está aconteciendo en estos momentos: una crisis de evolución. Y eso significa que estamos pasando de una especie a otra; que el ser humano como oveja está muriendo; que el ser humano que no es consciente de su identidad real está en proceso de morir (entiéndase según supra); y que a partir de esta muerte emergerá el ser real.
  • Este nuestro estado y ser actuales, son un ser falso, una identidad falsa, un poder falso, un gobierno falso; es todo falso. Este es el mundo de ilusión y mentira en el que vivimos ahora, y nos vemos a nosotros mismos como ovejas, en lugar de como la yegua alada que somos. Este mundo de ilusión, puede que esté tocando a su fin. Si nos quedamos en él, nuestro ser real morirá irremisiblemente con él.
  • Os invito a parar de intentar de entender argumentos y lenguaje científicos que usan médicos, políticos… y recordad que si no confías en los políticos, no puedes confiar en tu médico, porque está obedeciendo las órdenes de los políticos. Este es el despertar al que debemos llegar, y darnos cuenta de dónde se encuentra el auténtico poder. Y justo ahora, nos encontramos en esta transición, transformación o transferencia de poder... del poder externo y falso de las autoridades externas, al poder interior del individuo, que es donde el poder real se encuentra. Por tanto, es una transferencia de poder lo que está sucediendo en el mundo actualmente. Os invito a verlo desde esta perspectiva, porque esta es la realidad».

Y último Aviso, nótese que con respecto a la parte religiosa de las declaraciones de Ghislaine, que cabría considerar incluso disparatadas y por ello desvincularnos de la parte más seria del asunto según supra, debo decir:
  • Que yo seguiré usando amorosamente de mi aparato reproductor, aunque sólo sea por no ir contra natura y no desdecir de mis inclinaciones animales (ya que básicamente soy un animal y a otra cosa no aspiro, sino que a ser cada vez más racional y sabio en lo posible y en ello me empleo mucho más que en obtener placer). Asimismo que rechazo su antropocentrismo por considerar a nuestros hermanos los animales perfectos, para nada inferiores al animal humano (cada uno según su especie) y además mejor logrados debido a que generalmente son lo que son; siempre que no se les interfiera para que vayan en contra de su naturaleza como contra nosotros sucede por nuestros esclavistas, a fin de rebajarnos por la domesticación y castradismo intelectual, en vez de elevarnos engrandeciéndonos por la espiritualización.
  • En cuanto a la divinidad, entiendo como Ghis que sólo cabe vincularse al carácter absoluto de Dios como unidad suprema en nosotros mismos (no a divinidad externa alguna), pero al modo del más grande santo del islam (más bien filósofo que sufí: Abū Bakr Muhammad Ibn 'Alī Ibn al-'Arabi, que aunque también entiende que Dios no es sino que la realización o realidad del ser y de las cosas sobre las que éste valora, a la que por la espiritualización se llega o asciende por una serie de grados: partiendo desde la simpatía o inclinación natural, hasta alcanzar el amor puro o divino). Quede claro que todo eso es lo que lo asumo, pero no la supuesta necesidad del ascetismo radical que preconiza Ghis con miras al logro de dicha realización (por no cuestionar aquí esa transformación más que hipotética de que también nos habla, si a ella sacrificásemos radicalmente los instintos del animal sexual que somos). Y dicho esto, concluyo a su modo:
Gracias por escucharme».