jueves, 22 de noviembre de 2012

Gabriela Bravo, usted miente

Acabo de escuchar las aseveraciones de la Portavoz del Consejo General del Poder Judicial, Gabriela Bravo (que se inició como Fiscal en la Fiscalía de Cádiz en 1989 y fue Presidente de la Unión Progresista de Fiscales hasta 2008), cuya intervención comenzó a partir del minuto 1:23hs del vídeo: Nos visita Julio Anguita y la portavoz del C.G.P.J. en "Pido la palabra de Canal Sur"

Usted, señora portavoz, miente a partir de las 1:34.40 horas del vídeo, cuando nos dice: «Pero yo, le puedo asegurar que, los casi 5.000 jueces de este país, trabajan con todo el rigor, con el máximo respeto a la "Ley" y desde principios básicos, que además son los que inspiran la esencia del poder judicial: que es la imparcialidad y la independencia. Por tanto, creo, que el que a veces los ciudadanos no compartan determinadas resoluciones, no significa que la justicia esté politizada ni que los jueces estén al servicio de otros poderes públicos. Los jueces de este país están al servicio de los ciudadanos y al servicio de la ley. Se lo puedo asegurar».

Por contraposición yo puedo asegurar y aseguro -y ello sin importarme los riesgos que conlleva enfrentar, desde una posición real de indefensión, al poder plutocrático en una de sus más injustas e inicuas formas o manifestaciones (concretamente para este caso al poder judicial)-, que usted, señora portavoz, miente desde una posición informada. Lo que hace que el hecho sea sumamente grave. Hecho que redunda en mis aseveraciones de que quienes nos gobiernan desde este y demás poderes, son mafias, que están haciendo objeto de negocio particular de las instituciones todas. (Además, por mor de los calificados como de buenos abogados, no sólo se demora la resolución de las causas, señora Portavoz; sino que se pintan hechos a conveniencia de quienes se lucran por el reparto de lo obtenido por grandes delitos económicos o pagos, para que a la justicia se le caiga la venda: con una frecuencia que puedo asegurar que es más bien norma que excepción). La pregunta sobre la separación de poderes que está a la base de sus aseveraciones que aquí cuestiono, que repito desmiento categóricamente, es indiferente cuando la cuestión de fondo sería: en qué paró nuestra supuesta sociedad de derechos mínimos que se pretendía con la Constitución de 1978, con la que para más inri no se pretendía ir a un mundo sin amos de lo nuestro y por tanto a una sociedad de derechos igualitaria, tomando como base de partida para ella la justicia histórica y no la mera investigación de los crímenes del franquismo que le costó el cargo a Baltasar Garzón.)

Miente usted, señora Portavoz. Y esto en boca de una "Fiscal" desde 1989, que además fue "Presidente de la Unión Progresista de Fiscales" hasta 2008, me parece un hecho, además de sumamente grave, clarificador del porqué esos derechos mínimos que cuestiono les fueron impunemente vulnerados a tantos compatriotas: Ahora en el paro, porque esas oportunidades que hubieran debido ser prioritariamente para ellos (para nuestros compatriotas, Don Julio Anguita), están siendo ocupadas por millones de extranjeros: a los que les manifiesto todo mi respeto desde aquí (yo mismo soy hijo de emigrantes a la Argentina), pero sin quitar coma alguna de lo dicho.

Usted, señora, miente. Y esto se podría demostrar con sólo instituir, por ejemplo, el "Observatorio Nacional de Prisiones" que preconizo en mis trabajos de este blog: <Guía Política Antifascista>, en el que pese a los riesgos de ser encausado en indefensión o incluso llegar a ser asesinado como lo fueron muchos otros de mi especie anteriormente, expongo la verdad histórica: Única que puede permitirnos al pueblo superar el actual contexto histórico, en pro de una sociedad de derechos futura auténtica (que no la burla actual), regida por el pueblo educado en la praxis política, en vez de por mafias del poder diversas al servicio de la plutocracia (a la que pertenecen). Y así acabar con tanto parasitismo como debemos soportar los de abajo (similar a una enorme plaga de langostas por los sembrados). Acabar así con esta mafiosa su-cie-dad (que no sociedad) que se nos impone por el mundo católico, incluso cruenta y reiteradamente a los de abajo (es un hecho histórico, de una larga actualidad de dos milenios), por ustedes los poderosos (bien sea por acción u omisión: ¡Señora Portavoz!). Y cuanto asevero lo hago pese a que tengo sumamente claro de que existe un corporativismo bestial entre ustedes los juristas: y de que difícilmente iba a encontrar ayuda jurídica con la que poder afrontar mi defensa con un mínimo de posibilidades, para el supuesto de que se quisiera imponerme más abusos por ustedes los juristas, encausándome en base a estas mis aseveraciones. Y ello, por supuesto, sin avenirse a realizar, ni remotamente, las comprobaciones a que en mis trabajos invito: con motivo de esa figura de delito penal que es la manipulación documental, que asevero que ustedes protegen sistemáticamente y yo denuncio; porque soy un hombre que lo vivió y no un gusano que se arrugue, cualesquiera sean los riesgos de mantener la verdad, al modo por ejemplo en que lo hizo ese otro precursor mío que fue Jesucristo.

Gran parte de ustedes están haciendo objeto de negocio particular de las instituciones todas, y en ese sentido no existe separación de poderes. Pero la cuestión para mí es bien otra. ¡Por qué no se le sometió al Poder Político a un Código de Ética y Deontología Profesional" y a ustedes a una Ley de X firmas (un número razonable de firmas), por usuarios de la justicia descontentos con sus resoluciones, o diligencia en practicarlas desde sus olimpos? Olimpos, por otra parte, de los que se les debería desalojar en pro de emplazarlos en la plaza pública para impartir justicia con toda transparencia; según mis tesis o ideas políticas expuestas en el citado blog: <Guía Política Antifascista>, que trataré de ampliar en otro con el mismo título editado con WordPress.

Es todo para aquí, señora portavoz, doña Gabriela Bravo. Usted miente, y ello se podría demostrar instituyendo los medios con los que poder impedir tanta manipulación y abuso como se están dando por parte de ustedes los poderosos.

Solo o acompañado, estaré aquí para lo que sea. Aunque barrunto que quizá no se me vaya a responder, porque quizá no les interese arriesgarse a hacer de mí un mártir de una causa santa, como es la mía (que no es sino que la de la antigua nobleza romana, contrapuesta a la de Gran Ramera que es la Roma actual, señora portavoz). Puede que les convenga retraerse de responder, pese al enorme poder obscurantista y manipulador mediático al servicio de la plutocracia (lo que para mí, que no tengo vocación de mártir, sino de hombre el más veraz, me vendría mucho mejor que ser nuevamente sometido a sus abusos, por los que hube de penar largo tiempo en base a una resolución evidentemente injusta, reiteradamente recurrida, y asimismo reiteradamente desatendida por el poder judicial en muy diversas instancias). Puede que les convenga retraerse de responder, para así evitar la luz de quien como yo pueda darla con respecto a la verdad que usted no puso de manifiesto. Me es indiferente que respondan como mejor entiendan o que se callen, pero que a mí no se me engaña, me permito ponerlo de manifiesto con total honradez, debidamente motivado, señora portavoz.


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Y en este otro capítulo, ya muy por encima. Pues visto lo anterior ya sé ante qué situación me hallo y no creo que deba "sopesar" y "ponderar" hasta el infinito, ante una realidad política que urge de un cambio: Hacia una sociedad de derechos auténtica, por la que retirarles tantas prerrogativas como se concedieron a sí; y por ello bajo nuestro control y no de tecnócratas, como hasta ahora, que son los que viven a costa del resto.

Ante la intervención de Fabricio a las 1:36:15hs, nos asevera que estamos en un estado de derecho (no en una inconmensurable trampa fascista), con una sociedad española madura (pura demagogia). Pura demagogia, si tenemos en consideración que con el rollito del populismo nos ningunea (por lo que se contradice de forma más que evidente). No puede hacer comentarios, porque así amparan mediante no sé que normas "ad hoc" el silencio y opacidad de cara al resto social, a su conveniencia. También nos pasa otro caramelito, con respecto a que las posibles resoluciones con respecto a la libertad de expresión, deben ser pensadas..., ponderadas..., para evitar fracturas del estado de derecho (que se permite aseverar existe. Y ello pese a la vulneración precisamente de tantos derechos a tantísimos ciudadanos; de la expropiación del producto del trabajo altrui, por mor de los impuestos y latrocinios en torno, de que se nutren, está muy claro que incluso abusivamente, todos ellos).

Con motivo de la intervención de Jorge Javier Ramos (a 1:37hs del vídeo), debo decir que hasta la pena de muerte aprobaría yo, en contra de los grandes delincuentes, cuyos latrocinios/estafas suponen -o puedan volver a suponer-, la vida laboral entera de cientos de trabajadores. (Pero sin poner al cargo del cumplimiento de ninguna normativa, a este tipo de mafias del poder). Aseveró que se dispone de medios para luchar contra la delincuencia; sin embargo siguen robándole impunemente al pueblo, desde los diversos poderes al uso (económico, político, judicial, etc.), bienes y dignidad, a modo de constante histórica, señora portavoz. (Y tengo en propia casa el caso de una estafa, que acabó siendo protegida por la judicatura, que al entender de algunos debería de perseguir de oficio este tipo de hechos y sin embargo les confiere impunidad: Con motivo, se me informó por un letrado que lo vivió desde dentro, de que detrás de algunas de esas estafas inmobiliarias, están directamente ellos mismos, cuando no disfrutando del reparto del botín a cargo de inmobiliarias "de facto").

Manuel Eloy a 1:42hs. Los textos prelegislativos deberían ser aportados por... (y nos enumeró desde la "A" a la "Z", por todos menos por el pueblo. Al respecto en algún momento aseveró que nada de populismo: ¡Ojo al dato!). 1:45hs, también nos habla del respeto a las valoraciones todas por mor de la libertad de expresión: Consecuentemente -diría yo para evitar lagunas informativas-, sin importar que impliquen manipulación y que por mor de ellas se prevarique, como sucede a modo de constante histórica, por nuestros esclavistas (este tipo de poderes que cuestiono). Rematando su "pasada" con el tema de la justicia efectiva (no creo que se refiera a la que tienen nuestros casi 6.000.000 de parados: ¿Verdad señora?). Y pregunto: ¿Dónde estuvo la "justicia" -de la que nos dice "que no se debe parar"-, ante tantos afectados en sus derechos fundamentales -señora portavoz-, por esta mal llamada crisis? (Llamar crisis a un expolio cínico y mafioso, que es lo que está al origen de lo que se acepta en llamar crisis, lo pinten como lo pinten ustedes, es como para ir a la guerra: Por si pudiésemos dar la vuelta a la situación de una puñetera vez y, después de más de dos milenios bajo dominio católico, comenzar a disfrutar el pueblo de una sociedad de derechos igualitaria y auténtica, en vez de esta burla mafiosa por la que nos tienen de esclavos baratos los católicos, al modo sacerdotal judío. ¡Ma-fio-sa!, señora portavoz.)

No mienta usted, que aquí no cuela nada. Porque, en soledad, que no me falta, lo cribo todo y no se me puede traer sistemáticamente como novedad cuanto ya digerí como basura. ¡De qué tutela judicial efectiva está usted hablando? ¡De qué imparcialidad de los jueces? No nos mienta usted.

¿Normal que al respeto a las tendencias sexuales desviadas se le pueda conferir el rango de matrimonio legal? Primero yo preguntaría lo que ya algunos respondieron, puede que de forma totalmente científica: ¿Por qué tanta homosexualidad innata? Más que probable consecuencia, entre otras consecuencias graves, de las vacunaciones masivas, señora (a cargo de la mafia médica). Y aunque el que la padece no tiene por qué ser acosado por nadie, no es normal dar categoría de normalidad a un contrasentido fisiológico: como sin duda lo es el que una hembra tenga una mente femenina o viceversa. Y no veo progreso alguno en normalizar legalmente tal anormalidad, si no es para astutamente dárselas de progresistas, al modo en que lo hicieron también nuestros falsos populares del seudo-socialismo y metérnosla a todos como nos la metieron. (Si se me permite hablar coloquialmente, a fin de abreviar y no reiterar lo de mafiosos, corruptos y demás calificativos técnicos que deberían emplearse, porque sino igual se gastan y después no surten para lo que se los pensó: calificar hechos muy graves, a los que se les debería meter mano. Y ya que no lo hace la judicatura -y ello sin lugar a dudas-, hacerlo por el pueblo. Que sólo si optase por comportarse con la gallardía que a mí me caracteriza en estos trabajos -en la cárcel me callé, porque supe del peligro de ser asesinado infructuosamente allí y que en torno se fingiese un suicidio más-, podremos llegar a ser soberanos. Porque ser valientes no va en los genes, sino que es una opción: la de comerse el miedo y plantar cara a tanta mierda.)