lunes, 3 de diciembre de 2012

Razonamientos locos

¡Porque, a mí manera, también yo estoy un poquitín zumbado!; ¡Julio!

Verás; el caso es que estuve viendo tu vídeo:
Frente Cívico: Resoluciones de la Comisión Organizadora Provisional,
.. y no sé si es por que lo mezclé con lo visto en otros, por ejemplo esta serie de tres:
El poder de las pesadillas 1 Nena, hace frío afuera
El poder de las pesadillas 2 La victoria fantasma
El poder de las pesadillas 3 Las sombras en la cueva

parece que documentales, que... mezclados con lo visto en otros y desentrañado el trasfondo de toda esta cuestión por mí (quizá con un acierto que no tuvo ningún otro), dan fe de que las mafias del poder norteamericanas, se erigieron en guardianes del orden capitalista para todo el mundo, en connivencia con las naciones bajo su órbita (y no sólo las occidentales); a fin de tratar de impedir por todos los medios posibles a su alcance, que ninguna nación se pueda salir de ésta (su órbita), so pena de ser catalogadas como pertenecientes a algún eje del mal y atacadas en consecuencia. No vaya a ser cunda el mal ejemplo y puedan llegar a ser vencidos por las ideas más limpias y decentes de entre todas (al modo en que ya Epicuro casi lo consiguió y por ello fue etiquetado de cerdo -como podía haberlo sido de paranoico, nazi, etc.-, por la parte malvada del imperio que acabó predominando, socavada la hombría del ente popular por las ideas inherentes a la puta moralina cristiana); ideas realistas o científicas (las de Epicuro, las tuyas o mías), que podrían prender paulatinamente en las mayorías o monstruo de múltiples cabezas que es "el pueblo" (a cuyo respecto creo que deberé decirte algún que otro disparate más abajo). Se trata de una lucha que viene ya desde antiguo (me atrevería a decir que pre-histórica), en la que no se podrá vencer a los enemigos de la libertad generalizada, de la verdad y de la decencia, si no se está dispuesto a someter al enemigo utilizando sus propios métodos o incluso aún peores en lo que a crueldad respecta (cuyo mejor modelo a tales efectos pudiera ser muy bien Gengis Kan). Ya que el preconizar la mentira por gente decente como yo lo soy, no es posible (sería una contradicción en los términos); dado que nos está vedada precisamente por ese algo incorruptible en nosotros que nos condiciona a ser veraces por encima de cualquier consideración, sea de tipo moral o material (somos limpios y para nada cerdos: cual se le denominó a mi precursor Epicuro, por laicos que somos hasta las últimas consecuencias; y es por ello que entiendo como pocos a ese otro gran benefactor de la humanidad, fracasado, que fue Nerón; "El Tigre Nerón").

Y es bien sabido que el enemigo de la verdad y amigo de tenernos esclavos por el sistema capitalista (que tú no pareces desaprobar, dado que hablas de salarios cuantificados en euros), posee armas cada vez más sofisticadas: a costa del erario público, con las que salvaguardar sus intereses. Inclusive la manipulación, asimismo cada vez más sofisticada, a cargo del poder mediático: «como necesaria para preservar al pueblo americano de su desintegración moral» (¡hay que joderse con nuestro moralistas y su voluntad incondicional de inmoralismo!). Justificada -dicha manipulación-, por aquellos mafiosos del poder que, o no dudaron en utilizarla a modo de "propaganda" con la que justificar sus crímenes de lesa humanidad, o no la condenaron (desde el poder en sus diversas formas: jurídico, político, militar, mediático o religioso... enmascarados de gente excelentísima y de moralidad muy respetable todos ellos; según puede deducirse de la historia, así como de los anteriores vídeos: que parecen ceñirse a la verdad histórica; aunque con errores tan tremendos como el achacar a los islamistas el derribo de la "Torres Gemelas"; lo que ya no es historia real, sino una falsificación de ésta -independientemente de que no haya sido intencionada-; desde el momento en que actualmente se sabe ya, sin lugar a dudas, que fueron las mafias del poder americano quienes efectuaron desde dentro esos derribos controlados). Todo ello a fin de acabar con el bienestar de una gran nación, al tiempo de apoderarse de sus riquezas (para mejor preservar el sistema capitalista occidental, y al tiempo ejercer la piratería superior o de estado, a cargo del erario público: por estos mafiosos encaramados en el poder, al amparo de nuestras seudo democracias occidentales).
  • "Propaganda" (y como propaganda no es igual a manipulación, de ahí las comillas que espero se me hayan entendido), válida para que sus héroes americanos de a pie pudiesen ufanarse, ya desde entonces, de ser redentores o salvadores de la democracia y la libertad por todo el mundo (aunque al respecto les faltó aclararles a esos mentecatos de a pie, por sus manipuladores: que, en realidad, se trata de la libertad de unos pocos mafiosos, a costa del resto social; resto social del que se sirven para todo, inclusive a modo de carne de cañón. Quizá deberíamos de abrirles puertas más anchas todavía (ya que la OTAN  puede que sea todavía poco), para que por ellas puedan pasar tan grandes hombres del ente popular norteamericano... y doy así por cumplido mi primer disparate).
  • Con respecto a la segunda guerra mundial, en la que intervinieron como salvadores de Europa, en contra del nacional socialismo hitleriano, recuerda que tuvieron que desmentir, entre otras, la burda patraña con respecto a que los nazis hacían jabón con el cuerpo de los judíos. También se justificó su manipulación, por parte de estos angelitos, como "propaganda" de guerra (y se quedaron tan panchos, al amparo del infantilismo popular y la falta de crítica por falta de canales para ejercerla, que no fuera la seudo crítica de sus loros mediáticos. Comparsas lameculos, prostituidos por el dinero o relaciones de poder, que los condicionó para la realización de tales bajezas. Más recientemente se criminalizó a los historiadores revisionistas más honestos que, como David Irving, aportaban pruebas en contra de lo que se aseveraba sobre el holocausto por el bando aliado; sin duda que mafiosos en grado superlativo, nuestros supuestos redentores).

O sea que, la justificación de las guerras, según esta gentuza, no tiene por qué estar basada en hechos reales 'que deban ser atajados con violencia'; en supuestos en que los infractores de la normativa internacional, no se rindan a 'esa' razón superior en la que dicha normativa debería fundamentarse. Sino que, en aras de prevalecer como buenos y redentores del resto de la humanidad, basta con que se fabule o pinten "hechos" por ellos a tales efectos (cuentos para dormir a los niños, ¡estimado Julio!) y en base a sus cuentos servirse de sus connacionales mentecatos como de supuestos héroes redentores, guardianes de la libertad y democracia mundiales (¡de qué mierda de libertad me hablan estos hijos de la "Gran Ramera" -la Roma moderna-, si no es la de ellos a costa del resto social?; ¡y de qué sociedad de derecho, si nos pisotean sociedades de derechos mínimos una y otra vez, a modo de constante histórica?). Claro que, de eso, como historiador que eres, pueda que sepas bastantes más detalles que los que yo pueda aportar desde mi mera intuición del trasfondo capitalista de toda esta cuestión; desde ese sentido histórico que, mejor o peor informados, de alguna manera nos mueve a ambos en pro de solucionar una problemática social de improbable solución. Y ello aunque preconicemos diferentes tratamientos para su cura, desde un cierto sentido histórico más o menos cierto y con mayor o menor realismo, según seamos uno u otro el doctor que se ofrece para tan difícil cura, tras de que los críticos hayan efectuado por nosotros el diagnóstico, con mejor o peor voluntad y mayor o menor acierto (equivocaciones estas últimas que no importan mayormente, ya que no al no tratarse en ellas de fútbol o dioses extra-mundanos, se supone que nosotros los dioses antropomórficos sabremos extraer de ellas la verdad en alguna medida más o menos sustancial: adivinando detrás de la máscara lo real. Y, con respecto a esto, no me atrevo a aseverar que pueda existir disparate alguno).

No niego que queda muy bien ese apoyo a la huelga de hambre de que hablasteis y ese estar presente en las más diversas manifestaciones, en apoyo a solucionar problemáticas sociales. Pero yo, que nada tengo de masoquista, me parece que ir a éstas con riesgo de ser apaleado impune e infructuosamente, porque no tengamos un proyecto para hacernos respetar o en su defecto tener que atenerse a las consecuencias nuestros opositores, no procede. Además, piensa que, alguno de estos a los que pretendidamente se les defendería (o al menos apoyaría por tales procedimientos: digamos que moralmente, si para ello tenemos en consideración lo poco o nada que se ha logrado -a efectos prácticos-, a lo largo de la historia entera de la humanidad, mediante actuaciones de similar cuño), si pudiese beneficiarse a mi parienta y dejarme de cornudo, publicitando a posteriori el hecho -generalmente a espaldas del interesado-, no lo dudarían. Y ahora dime: ¿Por qué debería de molestarme y mucho menos joderme yo por este tipo de cabrones? (y si te parece damos esto como de otro disparate más -a cargo de mi magín, azotea o cumbrera-, y continúo).

Y aun así soy un imbécil más, con nobles pretensiones políticas: Ya que preconizo, por procedimientos que considero más realistas que los tuyos, darle un vuelco a la realidad histórica mundial en que vivimos la humanidad, en pro de una sociedad de derechos auténtica (porque, a nivel de ideas, podrás comprobar, por mis diversos trabajos, el nulo aprecio que les profeso a los más diversos populismos con que se pretende dar solución a la más diversa problemática política: bajo formas de comunismo, socialismo, etc. Además preconizo que la voluntad de la gente debería trabajarse incluso con violencia de todo tipo, a fin de posicionar noblemente al todo social del lado del interés general, que por cierto nadie confiesa que sea el alimentar parásitos ni esclavistas del ente popular. Y como están objetivados quiénes son estos, no entiendo por qué se debería de andar con adormecedores remilgos pacifistas a la hora de tratar sobre tan trascendental cuestión). Yo quisiera una democracia real, en la que todos fuésemos educados en la praxis política e igualdad de acceso a la información sin restricciones, en vez de en la alienación. Quisiera que nuestros malos hermanos más privilegiados por el sistema capitalista al uso, vean que no toda su descendencia va a ser privilegiada por dicho sistema capitalista en igual medida que puedan estarlo siendo ellos, en detrimento de masas de población educadas en la alienación y consecuentemente esclavizadas por estos procedimientos. Además de hacerles ver que el vivir en esta trampa fascista, en esta mierda de seudo sociedad, no es vivir al límite de nuestras posibilidades (que las posibilidades de vida social son considerablemente mayores y realizables, para el supuesto de que llegásemos a esa voluntad e inteligencia política que nos permitiese verlas y quererlas, junto con los medios para su realización). Y es que tú hablas de llegar a mayorías; pero no de procedimientos para cualificarlas en pro de que no puedan volver a masacrarnos impunemente cuando, por querer hacer respetar nuestros requerimientos ante tan tremendos poderes como estos que nos dominan, nos veamos abocados a golpes militares más o menos cruentos. Lo que viene a ser algo parecido al ir a manifestaciones, con riesgo de que se nos apaleé con toda impunidad -por los perros guardianes del "statu quo"-, para no lograr sino que una regresión paulatina de derechos, al tiempo que los plutócratas se van apoderando progresivamente de lo nuestro, erigiéndose así en los amos de todo, incluidos nosotros mismos por mor de la moderna esclavitud.

Ellos controlan, sin lugar a dudas, el mundo. Son maestros en el arte de la manipulación, tanto para hacer creyentes en dioses extra-mundanos, como para servirse de sus pueblos haciéndoles creerse predestinados para combatir las fuerzas del mal en todo el mundo (tiene cojones la cosa; el mito de América como nación única, cuyo destino sería el combatir el mal en el mundo. Cuando precisamente se hace por ellos lo contrario, incluso en contra de sus propios connacionales, que así pagan ahora en alguna medida su superlativa estupidez moral). Y en este "proyecto" la fuente del mal o enemigo de América, lo fue "La Unión Soviética" en la "Guerra Fría", contra la que se fabuló achacándole todo tipo de malas intenciones o política del miedo, con que justificar su actividad como guardianes del orden capitalista. Disfrazados de luchadores antiterroristas, guardianes de la libertad y de la democracia, se arrogaron el derecho a usar de la fuerza y lo llevaron a cabo hasta la fecha. Y a fin de preservar, incluso preventivamente, el sistema capitalista en el mundo, van destruyendo aquellas naciones que se vuelvan más sociales; como últimamente hicieron con Irak y Libia, ante la pasividad o connivencia del resto de naciones capitalistas del mundo actual. Mientras y como contrapartida, estos falsos demócratas, apoyan toda dictadura de tipo fascista que se quiera implantar o esté en riesgo de caer ante el poder popular (estos hijos de la "Gran Ramera" -la Roma moderna-, no me cansaré de repetirlo).
  • Y precisamente este mundo nuestro es el que deberíamos llegar a controlar nosotros, suponiendo que queramos llegar a controlar nuestro destino de belleza, bienestar y seguridad de vida inalienables. Consecuentemente, yo, de los nacionalismos, me precio de pasar más que cualquier otro -¡incluido tú mismo, estimado Julio!-; y para que no quepan dudas al respecto, a mis escritos te remito, para que veas en ellos cómo y cuánto pasé yo de todo lo que no sea el imperio de una constitución y códigos de conducta adecuados a una sociedad de derechos universal y suprema, ya desde poco después de cumplir mis 30 años, en que preconizaba un "Partido Imperialista Constitucional" a tales efectos.
  • Y no olvidemos que, lo que está por venir, es un nuevo orden mundial. La cuestión para mí es, si será fascista o popular (véase mi entrada: "17-Un nuevo orden mundial... ¿fascista? ¡popular?"). Y mucho me temo de que el enemigo va a salirse con la suya; porque, aliados con la estupidez, incluso los dioses luchan en vano. Y de ello debiera dar fe la situación a la que hemos llegado, con motivo de que gente como nosotros carecemos intrínsecamente de la habilidad para hacer demagogia y manipular a nuestros congéneres que, a lo que parece, es lo que resulta por encima de toda razón. Aparte estarían los mezquinos intereses creados en el marco del actual sistema capitalista, que a muchos posiciona con los fascistas o peces más gordos: por el mero hecho de estar un poco por encima de los demás, pero pretendiendo que no se les coma a ellos. Cosa que, como veo que no les resulta, me regocija en grado superlativo: ¡Que se jodan; por hijos de la susodicha "Gran Ramera"!
Y esto es todo para esta entrada