miércoles, 29 de mayo de 2013

Nos manipulan y mandan auténticos cobardes

A este tipo de cobardes manipuladores que estiman conveniente hacer guerras contra países que en realidad no agredieron a nadie (Palestina, Libia, Líbano, Siria, Irán...) o que fomentan y apoyan dictaduras golpistas por todo el planeta (Argentina, Chile, Venezuela... por hablar tan sólo de latinoamérica), que en sus países se esconden como auténticas ratas o gallinas o se protegen hasta lo inverosímil de sus propios conciudadanos, se les debería mandar a todos ellos y sus comparsas (lameculos o mediáticos), a esas guerras que estiman tan convenientes. A todos ellos, inclusive sus capos Aznar, Blair, Busch y Durão Barroso... pero no a la retaguardia y menos aún desde sus guaridas de ratas cobardes; sino en los frentes y con sus propios medios, en vez de con medios de estado a cargo del contribuyente, que no tiene por qué subvenir a sus crímenes. Los mismo para los gobiernos criminales habidos y por haber en el estado de Israel; y asimismo para con sus lobbies pro sionistas que tan eficazmente operan ante los más diversos gobiernos, en pro de sus intereses: intereses que nunca fueron el de los votantes, tan reiterada y sistemáticamente defraudados por sus tan sólo supuestos representantes políticos de nuestras seudo-democracias (no fueron idea ni voluntad de los votantes las guerras de los judíos en contra de los palestinos y otras naciones árabes -incluida Irak-, mucho peores que el Holocausto nazi en su contra, y se les atiende haciendo uso de nuestros recursos para sus crímenes de lesa humanidad).

Se debería pensar alguna forma de hacer posible que estos hijos de la más grande ramera (que es la Roma moderna y organizaciones religiosas afines, gestores todos ellos de super-rentables consorcios del cielo en la tierra), se vayan todos sin excepción a los más diversos frentes de guerra. Y si desobedecieran, cadena perpetua o la muerte benefactora, que  nos libraría de estas alimañas sigilosas, arteras y cobardes.

Si pudiésemos mandarlos a esos frentes y yo estuviera presente, estoy convencido de que en su mayor parte los vería sudar y temblar de miedo. Convencido como estoy de que en su mayoría son unos auténticos cobardes, y de que tan sólo se atreven a efectuar sus crímenes, porque tienen auténtica y cobarde carne de cañón de la que servirse, que en su mayor parte se atreven a hacer lo que hacen por simple temor a desobedecer. A la mierda con todos ellos.

Como sé que la valentía consiste en tener miedo de los peligros, pero en dominar el temor; os confieso que yo paso del miedo que tengo a que se me elimine por algún procedimiento, a los que tan dados son estos criminales cobardes y que, pese a tener miedo (en caso contrario sería algo así como un loco inconsciente de los peligros reales), digo verdades irrefutables por bien fundamentadas.

Si todos hiciésemos igual, en vez de obedecerles o hacer mutis por el foro como auténticas ratas, no sabrían en dónde meterse y seríamos respetados en vez de abusados.

Y el pasar de nuestros miedos, si es que queremos lograr un mundo mejor, es algo que les debemos a nuestra descendencia, si es que queremos ser merecedores del apelativo de padres en su más grande acepción. En caso contrario, de padres esclavos, nacerán hijos esclavos.

Hoy... regalo oro puro

Hoy me he despertado espléndido y, como mi intención es regalaros oro de máxima pureza, voy a ser extremadamente breve.

Para quienes me hayan leído lo suficiente, no les resultará difícil el entenderme, pues les constará de que mi premisa fundamental es que el pueblo debe recuperar para sí el poder político, a fin de gobernarnos por nosotros, desde el marco de la plaza pública debidamente acondicionada: a fin de protegernos de las inclemencias climatológicas; sin delegar, a efectos de que se cumpla nuestra voluntad de igualdad y bienestar generalizados, en mafia alguna (porque indubitablemente estamos bajo poderes mafiosos y para nada es democrático el sistema que nos rige y por el que se burlan nuestras expectativas realmente democráticas).

También sabrán que yo no abogo por implantar idea alguna de cuño falsamente populista: como pudiera ser socialismo de nuevo cuño, comunismo, ni ningún otro "ismo". Sino que abogo, clara y llanamente, por una sociedad de derecho auténtica, en la que la única moneda de cambio válida sean los deberes cumplidos, a efectos de poder obtener derechos sociales de todo tipo: pero en función de las prestaciones de cada cual para con el resto social (para algunos no demasiado, en cuanto que para otros no demasiado poco).

Si mediante una banca nacionalizada y por economistas de nuevo cuño se administrase la adjudicación de bienes y servicios, en función de las prestaciones de cada cual al resto social (además de los medios para que las instituciones, grupos dedicados a todo tipo de labores sociales e inclinaciones positivas, puedan desarrollar sus labores en beneficio del resto social: todo cuanto en la actualidad se desarrolla bajo el ámbito de empresas, además de las inclinaciones artísticas, deportivas, científicas y técnicas: fundamentalmente) estaríamos, no sólo haciendo sociedad de derecho auténtica, sino que también luchando en contra de la corrupción de ésta de la forma más suave y racional de entre las posibles.

Por supuesto que se debería limitar severamente la propiedad privada, a fin de que no pudiera haber amos de lo nuestro interesados en lucrarse de las creaciones y demás productos del trabajo ajeno.

Para eso deberemos llegar a formar un partido universal y único, al que transferirle el poder político (visto lo que se hace actualmente -en contraposición a cuanto se dice- por nuestros sólo supuestos representantes políticos, de los más diversos grupos y muy diversas naciones), para en democracia auténtica debatir por nosotros las más diversas problemáticas, a fin de aplicarles asimismo por nosotros aquellas soluciones que entendamos como las más convenientes. Soluciones que pasarían, cuando menos, por encarcelar a los enemigos irreconciliables de la transparencia y de la paz en el mundo; asimismo a cuantos intentasen oponerse a la voluntad popular mayoritaria, expresada en asambleas de todo tipo (desde locales a internacionales, según la escala que se entendiese procedente); como también a cuantos se opusieran a la libertad generalizada, contrapuesta a la libertad al modo actual: que lo es de unos pocos, a costa del resto social, al que se mantiene en la inseguridad y moderna esclavitud (porque nadie me podrá negar a mí el hecho de que somos esclavos de los amos de lo nuestro. Dado que, por la acumulación de capital y riquezas de todo tipo, a costa del trabajo de sus hermanos mal-tratados y oprimidos, se liberan los listos que nos mantienen en la indefensión por todos los medios de estado a su alcance: que no son pocos).

domingo, 5 de mayo de 2013

A los comparsas lameculos del sistema

Si en el título dijese, más técnica y educadamente: «A la masa de los interesados en la preservación del "Statu quo" (que en realidad beneficia a los de más arriba»), estoy convencido de que no se me entendería, por aquellos a quienes hago referencia, igual de bien que denominándolos de comparsas lameculos del sistema.

Ustedes, a mi entender, se creen demasiadas cosas, pero creo que se equivocan: Se creen ser algo (sin ser en realidad prácticamente nada destacable), tan sólo por contraposición con la pobre gente de más abajo alienada por su porquería religiosa y mediática. En realidad ustedes no son prácticamente nada (y eso en confrontación abierta se lo podría demostrar yo inequívocamente: aunque no en el marco de esa burla asquerosa, entre muchas otras, que es el programa 59 segundos) y como a tales se les trata en llegada la ocasión por los de más arriba; por los más poderosos por el actual sistema capitalista. (Véase sino lo que hicieron con sus compatriotas ocupantes de "Las Torres Gemelas" las mafias del poder americano: políticos y judicatura, antes como después del derribo controlado desde dentro, para utilizarlo como excusa para las guerras de Irak y Afganistán, teniendo en consideración para ello que la mayoría de dichos ocupantes eran del tipo de los catilicuchos comparsas a que hace referencia el título de esta nueva entrada de mi blog.)

Ustedes se han metido -de forma reiterada, sistemática y desconsiderada-, con Chávez y su gente (e igual hacen cuando una tendencia que no les interesa alcanza el poder político en cualquier otra parte del mundo); haciendo uso así del lema que dice: "Miente, que algo queda", pero faltándole con ello al respeto a la voluntad del pueblo venezolano, que eligió a Chávez y a su gente de forma reiterada y mayoritaria a lo largo de varias legislaturas: No en vano sois los hijos de la más grande puta, de la gran ramera que es la Roma moderna.

Os comportáis al modo de sapos venenosos, soltando mala baba en cantidad: que es la forma en que los sapos protegen a sus crías, y en la que vosotros pretendéis proteger los intereses propios y de vuestra descendencia a costa de quienes estamos más abajo por el sistema capitalista, aunque mucho más arriba que vosotros como personas humanas la mayor parte de nosotros.

Cuando dios o el diablo armen la guerra -porque algún día tendrá que ser y barrunto que ya no muy lejano-, no se va a tener conmiseración alguna con ustedes, en cualquiera de ambos supuestos:
  • Tanto si los de arriba deciden un exterminio masivo por medios químicos o biológicos (bacteriológicos), para quedarse con alrededor de 500 millones de los casi siete mil que ya somos sobre el planeta; según tesis vertidas por analistas creíbles de estructuras de estado o la misma Ghislaine Lanctot en su obra "La mafia médica_Vacunación 101": <Vacunación: ¿Arma para genocidas?>; <imágenes de chemtrails>; <Modificación climática España - Geoingeniería oculta tras servicios públicos>; <¿Que se oculta tras las estelas del cielo? Algo está ocurriendo en el cielo a espaldas del ciudadano>... y ello quizás con los más poderosos protegidos en esas ciudades subterráneas que según se informa por Internet parece ser que están construyendo: <El gran proyecto secreto, completo>.
  • Como si tienen que llegar a enfrentar ustedes a un pueblo bravo decidido a acabar con tanta burla y abuso; pero esta vez preparados para la victoria y decididos para conseguirla a utilizar cualquier medio (incluida toda crueldad contra enemigos crueles, según nos demuestra la historia fehaciente y sistemáticamente: pese a que se pretenda por los fascistas disfrazarse de gente noble y buena; humanitaria, progre y similares). Enemigos crueles, sinvergüenzas y criminales (según nos cuenta la historia real, que no las historietas manipuladas por seudo historiadores católicos, al servicio del "statu quo"); pues nos manipuláis sistemáticamente, después de haber asesinado a un montón de gente a lo largo de la historia; y no sólo en el marco de la caza de brujas europea, sino que en el más reciente marco de vuestras última cruzada: la cruzada franquista, usando para ello de cobarde y estúpida carne de cañón que, por no atreverse a desobedecer, se atrevió a cosas peores en contra de sus hermanos y de sus propios intereses. (Se me informó a través de conversaciones que los estúpidos republicanos: entiendo que imbuidos de la puta moralina cristiana pese a declararse ateos, no les disparaban a sus enemigos "de facto" cuando la Guardia Civil y los nacionales obligados por los franquistas iban entreverados a buscar republicanos por los montes. Así no se ganan las guerras: ¡Estúpidos!).

¿Qué más cabe decir de los que cobardemente rindieron obediencia a los mandos franquistas? Al menos aseverar que no se merecían, ni remotamente, las consideraciones que se les tuvo por los republicanos. Por el contrario, opino que con ellos se hubiera debido ser mucho más cueles que con los enemigos declarados, porque siendo cobardes y estúpidos, cuando menos se les sometería a los intereses populares y quizá, quizás... se les espabilaría y aventarían de sí tanto la estupidez como la cobardía. Dicho sea este párrafo, siguiendo con ello la recomendación de Larralde: «Si la tropilla es nuevita... no use badajo trabao».

Están en juego los intereses realmente populares, y ello al margen del juego seudo democrático por el que se les viene burlando, por lo que no cabe sino que acabar con el sistema seudo democrático universal que padecemos mediante una gran transferencia del poder político al pueblo, que deberá hacerse cargo de sus intereses políticos y dejar para estos criminales el escaso pan y el nauseabundo circo con que se nos entretiene, en un marco carcelario y de por vida. Y aunque ustedes los actuales comparsas lameculos del sistema no sepan verlo: porque son ustedes unos mediocres sin mayor inteligencia política imbuidos como están de autosuficiencia (como enfermos diferenciados de potencia), esos intereses son los propios de ustedes, factibles de ser preservados únicamente si acabamos con el sistema capitalista y, limitando severamente la propiedad privada, recuperamos cuanto se nos robó mediante las privatizaciones por la mafias del poder al uso y comenzamos a trabajar hermanados para el logro de ese tipo de organización superior para la vida que preconizo, en sustitución de esta enorme e inmunda trampa para el suicidio de la vida en que estamos inmersos. Y obrando así, esos pocos sionistas que operando desde Wall Street se fueron apoderando cada vez más descaradamente de lo público, se verían obligados a restituir lo robado y, consecuentemente, quedarían burladas sus expectativas de piratas esclavistas:
<La esencia y lo falso de las privatizaciones en el mundo>
<El Globalizador que desertó>
<Las cuentas suizas del clan Menem>
<La cuenta suiza de Nicolás Eduardo Becerra, procurador general de la nación>


Esto debería y por tanto tiene que acabarse. Y cuanto antes mejor, no vaya a ser que cuando nos demos cuenta sea ya demasiado tarde. Ojalá que fuese sólo mediante una guerra de inteligencias por la que sumar -a formas de obrar que vayan más allá de las meras y estúpidas manifestaciones ante poderosos a los que a mi entender sólo cabe desalojarlos del poder en cualquiera de sus formas-, tantas voluntades que a los súper-capitalistas no les quedase otro remedio que someterse realmente a la voluntad popular mayoritaria: por la que las tesis de los mejores y más nobles estadistas -de hecho como en potencia-, se plasmen en la realidad y por ello prevalezcan para bien de la vida en general, que por el puto sistema capitalista estamos destruyendo de forma inadmisible. Aunque también estaría plenamente justificado cualquier otro tipo de guerra, tendente a lograr que seamos el pueblo quienes "escribamos" nuestra propia historia, en vez de permitir que continúen haciéndolo las mafias fascistas del poder al uso disfrazadas de gente bien.

Luz divina para ustedes quiero ser yo, igual que la que el pobre Cristo quiso darle a su pueblo y por ello lo crucificaron los católicos judíos (allí llamados fariseos, en Norteamérica protestantes, etc.), para que después en occidente los católicos de acá inventaran el cuento de el hijo de dios omnipotente y en torno a él sus dogmas criminalmente impuestos (y como símbolo de su victoria y agradecimiento a sus maestros sionistas -los católicos esclavistas del pueblo judío- campa la cruz por doquier). Luz quiero ser, y que les joda bien a los ojos de los obscurantistas, que conmigo espero que no puedan tirarse el cuento de "El hijo de Dios", ni aunque me maten también a mí como hicieron con Cristo. Aunque el hecho de que no puedan llegar a falsear mi vida no es muy seguro (enfangándome como a Chávez o divinizándome como al pobre Cristo), porque a base de restricciones acaben por sacar de Internet todo cuanto les moleste y entonces puedan tirarse un rollito similar en torno a mi vida. Como quiera que sea, asumo el riesgo de que puedan llegar a hacer de mi cualquier espécimen ajeno a lo que realmente soy como persona o un dios no antropomórfico (un dios ultramundano).

Dicho sea aunque por ello podáis darme de endiosado