domingo, 5 de mayo de 2013

A los comparsas lameculos del sistema

Si en el título dijese, más técnica y educadamente: «A la masa de los interesados en la preservación del "Statu quo" (que en realidad beneficia a los de más arriba»), estoy convencido de que no se me entendería, por aquellos a quienes hago referencia, igual de bien que denominándolos de comparsas lameculos del sistema.

Ustedes, a mi entender, se creen demasiadas cosas, pero creo que se equivocan: Se creen ser algo (sin ser en realidad prácticamente nada destacable), tan sólo por contraposición con la pobre gente de más abajo alienada por su porquería religiosa y mediática. En realidad ustedes no son prácticamente nada (y eso en confrontación abierta se lo podría demostrar yo inequívocamente: aunque no en el marco de esa burla asquerosa, entre muchas otras, que es el programa 59 segundos) y como a tales se les trata en llegada la ocasión por los de más arriba; por los más poderosos por el actual sistema capitalista. (Véase sino lo que hicieron con sus compatriotas ocupantes de "Las Torres Gemelas" las mafias del poder americano: políticos y judicatura, antes como después del derribo controlado desde dentro, para utilizarlo como excusa para las guerras de Irak y Afganistán, teniendo en consideración para ello que la mayoría de dichos ocupantes eran del tipo de los catilicuchos comparsas a que hace referencia el título de esta nueva entrada de mi blog.)

Ustedes se han metido -de forma reiterada, sistemática y desconsiderada-, con Chávez y su gente (e igual hacen cuando una tendencia que no les interesa alcanza el poder político en cualquier otra parte del mundo); haciendo uso así del lema que dice: "Miente, que algo queda", pero faltándole con ello al respeto a la voluntad del pueblo venezolano, que eligió a Chávez y a su gente de forma reiterada y mayoritaria a lo largo de varias legislaturas: No en vano sois los hijos de la más grande puta, de la gran ramera que es la Roma moderna.

Os comportáis al modo de sapos venenosos, soltando mala baba en cantidad: que es la forma en que los sapos protegen a sus crías, y en la que vosotros pretendéis proteger los intereses propios y de vuestra descendencia a costa de quienes estamos más abajo por el sistema capitalista, aunque mucho más arriba que vosotros como personas humanas la mayor parte de nosotros.

Cuando dios o el diablo armen la guerra -porque algún día tendrá que ser y barrunto que ya no muy lejano-, no se va a tener conmiseración alguna con ustedes, en cualquiera de ambos supuestos:
  • Tanto si los de arriba deciden un exterminio masivo por medios químicos o biológicos (bacteriológicos), para quedarse con alrededor de 500 millones de los casi siete mil que ya somos sobre el planeta; según tesis vertidas por analistas creíbles de estructuras de estado o la misma Ghislaine Lanctot en su obra "La mafia médica_Vacunación 101": <Vacunación: ¿Arma para genocidas?>; <imágenes de chemtrails>; <Modificación climática España - Geoingeniería oculta tras servicios públicos>; <¿Que se oculta tras las estelas del cielo? Algo está ocurriendo en el cielo a espaldas del ciudadano>... y ello quizás con los más poderosos protegidos en esas ciudades subterráneas que según se informa por Internet parece ser que están construyendo: <El gran proyecto secreto, completo>.
  • Como si tienen que llegar a enfrentar ustedes a un pueblo bravo decidido a acabar con tanta burla y abuso; pero esta vez preparados para la victoria y decididos para conseguirla a utilizar cualquier medio (incluida toda crueldad contra enemigos crueles, según nos demuestra la historia fehaciente y sistemáticamente: pese a que se pretenda por los fascistas disfrazarse de gente noble y buena; humanitaria, progre y similares). Enemigos crueles, sinvergüenzas y criminales (según nos cuenta la historia real, que no las historietas manipuladas por seudo historiadores católicos, al servicio del "statu quo"); pues nos manipuláis sistemáticamente, después de haber asesinado a un montón de gente a lo largo de la historia; y no sólo en el marco de la caza de brujas europea, sino que en el más reciente marco de vuestras última cruzada: la cruzada franquista, usando para ello de cobarde y estúpida carne de cañón que, por no atreverse a desobedecer, se atrevió a cosas peores en contra de sus hermanos y de sus propios intereses. (Se me informó a través de conversaciones que los estúpidos republicanos: entiendo que imbuidos de la puta moralina cristiana pese a declararse ateos, no les disparaban a sus enemigos "de facto" cuando la Guardia Civil y los nacionales obligados por los franquistas iban entreverados a buscar republicanos por los montes. Así no se ganan las guerras: ¡Estúpidos!).

¿Qué más cabe decir de los que cobardemente rindieron obediencia a los mandos franquistas? Al menos aseverar que no se merecían, ni remotamente, las consideraciones que se les tuvo por los republicanos. Por el contrario, opino que con ellos se hubiera debido ser mucho más cueles que con los enemigos declarados, porque siendo cobardes y estúpidos, cuando menos se les sometería a los intereses populares y quizá, quizás... se les espabilaría y aventarían de sí tanto la estupidez como la cobardía. Dicho sea este párrafo, siguiendo con ello la recomendación de Larralde: «Si la tropilla es nuevita... no use badajo trabao».

Están en juego los intereses realmente populares, y ello al margen del juego seudo democrático por el que se les viene burlando, por lo que no cabe sino que acabar con el sistema seudo democrático universal que padecemos mediante una gran transferencia del poder político al pueblo, que deberá hacerse cargo de sus intereses políticos y dejar para estos criminales el escaso pan y el nauseabundo circo con que se nos entretiene, en un marco carcelario y de por vida. Y aunque ustedes los actuales comparsas lameculos del sistema no sepan verlo: porque son ustedes unos mediocres sin mayor inteligencia política imbuidos como están de autosuficiencia (como enfermos diferenciados de potencia), esos intereses son los propios de ustedes, factibles de ser preservados únicamente si acabamos con el sistema capitalista y, limitando severamente la propiedad privada, recuperamos cuanto se nos robó mediante las privatizaciones por la mafias del poder al uso y comenzamos a trabajar hermanados para el logro de ese tipo de organización superior para la vida que preconizo, en sustitución de esta enorme e inmunda trampa para el suicidio de la vida en que estamos inmersos. Y obrando así, esos pocos sionistas que operando desde Wall Street se fueron apoderando cada vez más descaradamente de lo público, se verían obligados a restituir lo robado y, consecuentemente, quedarían burladas sus expectativas de piratas esclavistas:
<La esencia y lo falso de las privatizaciones en el mundo>
<El Globalizador que desertó>
<Las cuentas suizas del clan Menem>
<La cuenta suiza de Nicolás Eduardo Becerra, procurador general de la nación>


Esto debería y por tanto tiene que acabarse. Y cuanto antes mejor, no vaya a ser que cuando nos demos cuenta sea ya demasiado tarde. Ojalá que fuese sólo mediante una guerra de inteligencias por la que sumar -a formas de obrar que vayan más allá de las meras y estúpidas manifestaciones ante poderosos a los que a mi entender sólo cabe desalojarlos del poder en cualquiera de sus formas-, tantas voluntades que a los súper-capitalistas no les quedase otro remedio que someterse realmente a la voluntad popular mayoritaria: por la que las tesis de los mejores y más nobles estadistas -de hecho como en potencia-, se plasmen en la realidad y por ello prevalezcan para bien de la vida en general, que por el puto sistema capitalista estamos destruyendo de forma inadmisible. Aunque también estaría plenamente justificado cualquier otro tipo de guerra, tendente a lograr que seamos el pueblo quienes "escribamos" nuestra propia historia, en vez de permitir que continúen haciéndolo las mafias fascistas del poder al uso disfrazadas de gente bien.

Luz divina para ustedes quiero ser yo, igual que la que el pobre Cristo quiso darle a su pueblo y por ello lo crucificaron los católicos judíos (allí llamados fariseos, en Norteamérica protestantes, etc.), para que después en occidente los católicos de acá inventaran el cuento de el hijo de dios omnipotente y en torno a él sus dogmas criminalmente impuestos (y como símbolo de su victoria y agradecimiento a sus maestros sionistas -los católicos esclavistas del pueblo judío- campa la cruz por doquier). Luz quiero ser, y que les joda bien a los ojos de los obscurantistas, que conmigo espero que no puedan tirarse el cuento de "El hijo de Dios", ni aunque me maten también a mí como hicieron con Cristo. Aunque el hecho de que no puedan llegar a falsear mi vida no es muy seguro (enfangándome como a Chávez o divinizándome como al pobre Cristo), porque a base de restricciones acaben por sacar de Internet todo cuanto les moleste y entonces puedan tirarse un rollito similar en torno a mi vida. Como quiera que sea, asumo el riesgo de que puedan llegar a hacer de mi cualquier espécimen ajeno a lo que realmente soy como persona o un dios no antropomórfico (un dios ultramundano).

Dicho sea aunque por ello podáis darme de endiosado