viernes, 12 de julio de 2013

Hugo Chávez en realidad no era católico

Estoy revisando algunos vídeos del difunto Hugo Chávez

Fue un gran conversador y con vocación auténticamente democrática, de lo que da fe su haber estado en continua relación con su pueblo.

De él no debe quedar la imagen que quiera darnos el poder mediático, con sus manipulaciones para hacernos creer... para hacernos tragar... por ejemplo cosas infumables como las supuestas excelencias de la monarquía española (no hay más que ver por Internet el discurso fascista de investidura del Rey Juan Carlos, para comprender con quien-es nos las "habemus" en realidad); sino el hombre real para quienes escuchen a Hugo Chávez, en vez de lo que de él quieran contarnos los loros mediáticos al servicio de la plutocracia fascista de acá o de acullá, seudo historiadores y gentuza similar.

En éste vídeo: "Rueda de Prensa el 09 OCT 2012 del Pdte Hugo Chávez con Medios Nacionales e Internacionales", a partir de 1:00:15h Hugo Chávez responde a la periodista canadiense Paula Newton, de la CNN internacional de EEUU y desde 1:09:30h comienza a clarificar cuáles eran en dólares las gigantescas reservas internacionales de Libia (200.000 millones de dólares). Enorme riqueza por la que en realidad se efectuó piratería de estado por los occidentales en contra de esa pequeña gran nación, usando de la manipulación de cara al contribuyente europeo y de medios públicos para poder ejercer dicha piratería (se los robaron a Libia, pero arguyendo que se lo incautaban al difunto Gadafi, hicieron desaparecer esas reservas). No debiéramos seguir consintiendo cosas así.

Es digno escuchar como este gran hombre contrapone su honesto obrar al de nuestros nauseabundos gobiernos europeos.

Bueno sería que escucharan ustedes a este otro grande y honesto analista político que fue el presidente venezolano Hugo Chávez, en su forma pausada pero inequívoca de dilucidar (no dejen de leer asimismo a Manuel Freytas, al argentino Adrián Salbuchi y a la mayor parte de quienes escriben para la "Red Voltaire").
  • Forma que aunque no es la de un retórico pulido (tenerle un poco de paciencia quienes quieran ser informados en vez de manipulados), es la de un auténtico demócrata en continua y honesta relación con el pueblo al que representa. Cosa que no se da ni remotamente por los plutócratas de occidente (reyes, políticos y demás ralea); porque menos de demócratas seguro que tienen de todo (de eso no debiera caber duda alguna, pero a costa de robárselo a los demás, por todo tipo de procedimientos, incluida la piratería superior o de estado).

Tras de la imagen que de forma sistemática se nos participa de las mafias del poder occidental, por sus lacayos del poder mediático, están los recaudadores de im-pues-tos que jamás surtieron ni remotamente por aquello a lo que supuestamente se los destinó (creo que se les llama de guante blanco porque, de tanto meter las manos en el cajón de la harina, se les tiñe de blanco). Presupuestos que últimamente se dieron a robar con el mayor de los descaros habidos hasta la fecha.

¡Amigos! Si no le echamos a la cosa pelotas (corazones de león o como mejor queráis decir), además de inteligencia y en consecuencia saber hacer, esta mierda tendremos que seguir y seguir comiéndola hasta que no dé más de sí esta tierra nuestra. (Nuestra; que no de cuatro hijos de la gran puta únicamente, que han puesto alambradas por doquier.)

Víctor Jara, antes de que los fascistas chilenos le cortaran las manos con que nos brindó sus composiciones, nos llamó a des-alambrar. Y yo pregunto: ¿Por qué no? ¿Qué os detiene?

Pienso que los pueblos necesitáis de hombres como Hugo Chávez que posibiliten el cambio hacia una auténtica democracia en el mundo. Pero si cuando estos aparecen generalmente no los protegéis como debierais por cagoncetes, ni los vengáis cuando los asesinan (a excepción de Julio César, por cuyo asesinato se fue a una guerra civil): ¡Qué coño esperáis de mano de vuestros esclavistas incondicionales? ¿Quizás alcanzar resultados en base a pactos con esta clase de gentuza, tal y como preconiza Julio Anguita?
  • ¡Asnadas... y así nos va! Pero es el parecer de algunos, ante ciertos hechos, que tiene que haber de todo. Pero también es cierto que el pueblo tiene que estar armado para poderse defender; que no debe tragar por la comodidad de delegar en otros la defensa de sus intereses; y que quienes eso pretenden no pueden ser sino que asnos o enemigos encubiertos (arteros astutos y sigilosos, al modo de los hombres de iglesia). Y al respecto Julio Anguita supo ver que estamos en indefensión ante enemigos armados y... esto es de mi cosecha: muy dispuestos en todo tiempo a someternos por el terror y el crimen. No vayan ustedes a creer otra cosa porque se pongan guantes blancos para aparentar digamos que "virginidad" ante los demás, quienes tienen las manos teñidas de rojo (o están preparados para teñírselas y no dudo de que también dispuestos a ello).

Están también los pelotilleros lameculos que nada les importa el que se sacrifiquen grandes hombres; que incluso lo propician sin importarles el que junto con ellos se masacre a masas de población para mantener o incluso imponer el sistema capitalista que también a ellos les permite participar de la corrupción y desigualdad en alguna medida (seguro que os suena a muchos la referencia). Se podría decir con total pertinencia que cuando les vienen torcidas y se ven afectados porque la gallinita de los huevos de oro ya no surte de cara a ellos, también estos canallas tienen aquello e incluso más de lo que se merecen; porque desde mi punto de vista hay muchos malos hermanos que no merecen ni siquiera el vivir.

La verdad es que, aunque no os lo parezca, yo soy un gran diplomático. Lo que sucede es que no me gusta el lucirme; no me gusta ejercer de pavo real y lucir mis hermosas cualidades: mi ser políticamente correcto y similares. No vayáis a creer que se me esté endureciendo el corazón, cuando lo que sucede es únicamente que está adquiriendo el mejor temple.

Así que a joderse toca, por lo dicho. Y yo que no me lo merezco, junto con vosotros, porque vamos todos en el mismo barco; unos remando y los otros de paseo. O igual me equivoco y vamos en carro; en ese carro a que hacia referencia el Rey Juan Carlos, gracia que con tanto eco y regocijo mediáticos fue acogida por los lacayos y demás comparsas del sistema.