jueves, 25 de julio de 2013

Nuestros fascistas, son terroristas

Hay un dicho popular: Al enemigo, por donde vino

Estoy viendo este vídeo en mi ordenador:
SALUD PROHIBIDA, Acto de Apoyo a Andreas Kalcker con testimonios del uso de MMS
y veo claramente que los fascistas que nos dominan, lo hacen, hogaño como antaño, por el terror y el crimen. Y yo no soy un corderito como para que mis peores instintos no se revuelvan y piense, en clave política, soluciones a estas formas mafiosas de proceder.

¿Qué deberíamos de comprobar y cómo deberíamos de proceder?

Entiendo que deberíamos de comprobar con qué jueces para la democracia real podemos contar: para ir juzgando y encarcelando a estos delincuentes (en su defecto, hacer nosotros de legisladores y jueces); con qué policías y militares para liderar al pueblo en la preservación de una sociedad de derechos auténtica (en pro de cuidar del orden que nosotros decidamos, de esos presos, etc. o en su defecto comenzar a hacer nosotros de policía y militares).

Y si ellos abriesen sus cárceles -de que disponen para reprimirnos- a ese observatorio nacional de prisiones que preconizo; nosotros hacer lo mismo o, en su defecto, radical opacidad al igual que la de ellos y, por contraposición, justicia auténtica que contraponer a sus arbitrariedades, hasta conseguir someterlos so pena de que el vivir les resulte imposible.

Que no sean exclusivamente ellos los que metan miedo. Estos mafiosos deben llegar a temernos, y mucho más que podamos temerles nosotros a ellos. El miedo es paralizante, y ellos saben de sobra el hecho de que todos somos un poco cagones y de que estamos indefensos por el desarme doctrinal mediante su puta "doctrina cristiana"; sin que nos demos ni siquiera cuenta de que estamos cristianizados, de que quienes nos cristianizaron en realidad son ellos, ni lo que eso significa a efectos prácticos (estamos muy lejos de aquellos leones que fuimos en los buenos tiempos antiguos). Pero estos hijos de la gran puta son tanto o más cobardes que nosotros; solo que nosotros somos unos imbéciles moralizados por su puta doctrina cristiana, consecuentemente en la inanición espiritual y que por ello no les enseñamos los dientes como deberíamos.

De borreguitos, tenemos que pasar nuevamente a leones, y a los cagones arrearlos como el general en la guerra. Pues esto no es sino que una guerra, en la que ya lo tenemos prácticamente todo perdido, pero también todo por ganar. Y en vez de pretender ir a otra sociedad de derechos mínimos (que a modo de constante histórica acaban en su práctica totalidad vulnerados), ir a por la libertad generalizada y un mundo futuro sin amos de lo nuestro; acabando para ello con el sistema capitalista y restringiendo severamente la propiedad privada (y así acabaríamos de una puñetera vez con tanta burla). Porque no deberíamos seguir trabajando para engordar más y más a ningún panzón hijo de la más grande ramera jamás habida (quienes me siguen saben sobradamente que me refiero a la Roma moderna y al mundo católico que la sustenta, a modo de instrumento con el que aborregarnos; y que discierno finamente entre católicos y cristianos).

Vean también este otro vídeo (cortito), para que no les quepa la menor duda de con quienes nos las habemus en el poder en sus diversas formas (económico, político, jurídico, mediático, militar, etc.):
TERESA FORCADES, Testimonio del uso de MMS - subtitulado castellano

Tenemos que ir a por ellos: ¡Carajo! No se debe permitir que sigan operando desde las instituciones de poder del estado fascista que padecemos los pueblos de mundo, estos esclavistas, que nos quitan todo. (El derecho a la libre expresión y todo tipo de bienes públicos, por la regalía de las privatizaciones y demás productos de nuestro trabajo en forma de capital obtenido mediante impuestos abusivos y recortes sociales de todo tipo, y la subsiguiente malversación institucional que de ello se hace: comenzando por las pagas que se adjudican a sí mismo los parlamentarios o el robo más descarado de lo obtenido por el salvataje de bancos, para beneficio de ellos y de sus allegados: familiares, amigos... que al modo de lobos de una misma camada se reparten el pastel). Auténticos mafiosos en nuestras instituciones de poder. Y ello al margen de que no deberíamos de conformarnos con menos que con una democracia real, en la que las decisiones las tomemos nosotros en la plaza pública y no ningún hijo de la gran puta en ninguno de los parlamentos habilitados al efecto de burlar nuestros intereses, como supuestos representantes nuestros, pero sólo para jodernos en su búsqueda de la libertad económica a costa de la salud y bienestar del resto social.

Consecuentemente también se deben repensar las instituciones todas y su forma de operar, para bajar de sus olimpos a todos estos delincuentes hasta el nivel del pueblo llano (ya que es en la plaza pública donde se debe resolver todo, con absoluta transparencia). Me cago en la madre que los parió a estos mafiosos criminales: sin duda que en su mayoría hijos de la más grande ramera jamás habida (no hay más que ver cómo defienden todos ellos la "libertad de culto", que jamás lo es el culto a una sociedad de derecho auténtica); mafiosos que deberíamos encarcelar retro-activamente, y recuperar todo cuanto nos robaron por estos procedimientos. Y aunque lamentablemente no se pueda recuperar la vida malvivida en base a sus prácticas fascistas, en contra de los pueblos del mundo, a lo largo de generaciones; a los crímenes de lesa humanidad no se les debe permitir que prescriban ni que nadie pueda disfrutar del producto de ese tipo de fechorías, por lo que procedería aplicar cuanto antes esa severísima restricción de la propiedad privada que preconizo, como forma de recuperar toda la lana que nos quitaron a lo largo de milenios.

Son enemigos deleznables, pero aun así les estoy agradecido por lo mucho que de ellos aprendí, porque en cuestión de manejarnos como si fuéramos ganado hay que reconocer que son auténticos artistas, que saben manejarse incluso de cara a altas titulaciones con una maestría pasmosa. Son inmorales, de cristianos tienen menos que los animales más feroces, pero aprendieron el arte del camuflaje de forma admirable hasta por los zorros más experimentados (no hay más que ver cómo se ponen a cuidar de las gallinas, logrando que éstas les autoricen a ello, periódicamente, en tiempo de votaciones), cosa por otra parte nada difícil ante pueblos disminuidos por ellos a lo largo de milenios.

Saben hacer la guerra sucia en contra de sus opositores y de toda figura relevante que pudiera servirnos de modelo. No hay más que ver el trato que le dieron a Maquiavelo: figura realmente popular que preconizaba que el pueblo debemos estar armados para podernos defender de nuestros opresores; o dando de cerdo estos hijos de la gran ramera al dios del jardín Epicuro, por el hecho de que había combatido eficazmente todo cristianismo latente en los cultos de la antigüedad, hasta el extremo de que gracias a él y a gente como él, antes de caer el imperio a manos de los católicos, la nobleza romana estaba presente a la cabeza del imperio en su forma más bella y madura, preparando para el futuro esa sociedad de derechos que conllevaría en sí misma todo tipo de ideas modernas en forma de populismos (y más todavía, en el marco de una grandiosa organización para la vida, que a lo que veo se les escapa incluso a altos titulados en historia): que si republicanos, que si demócratas, que si comunistas, que si socialistas, que si... la pucha que los tiró a todos ellos, bien sean malvados o meros idealistas con la cabeza vacía de sentido histórico.

¡Para que coño queremos nosotros la puta TV al uso y demás porquería, pública como privada, con que se nos entretiene y aliena, en detrimento de ese mejor sector del ocio público maravilloso que preconizo en trabajos anteriores, que más que posible ya fue realidad en la antigüedad clásica?

Con su mierda, saben cómo posicionar ideológicamente a la gente donde a ellos les conviene (y si no con ellos, al menos en la inanición), convenciendo por ejemplo el poder mediático europeo, a un montón de enanos europeos, de que el Gran Hugo Chávez era un dictador (así ensucian y nos desvinculan de modelos a seguir para nuestra propia liberación); cuando la realidad es que un pueblo de hombres que con "El Caracazo se levantaron de la postración en la que estaban ante sus opresores cada vez más descarados, con Chávez a la cabeza, comenzaron a obtener logros de todo tipo que ya quisiéramos para nosotros, que seguimos postrados ante quienes nos trasquilan impunemente como a ovejas y a borregos.

En resumen: Contra este tipo de gente, todo está permitido: si hemos de basarnos en ellos mismos como modelo a seguir. Pero nos predican su puta moralina cristiana y ya no necesariamente desde sus iglesias, precisamente para que no les imitemos y nos dejemos trasquilar mansamente. Y yo, como psicólogo del más alto nivel (aunque afortunadamente autodidacto, porque en sus centros de enseñanza no cabe el que se pueda impartir lo que yo sé), cuando a mis oídos detrás de los oídos llegan postulados y más postulados cristianos o cristianizantes, tantas veces vertidos inocentemente por gentes que con ello se creen ser inteligentes, sonrío con sorna o meneo la cabeza con desánimo sabedor de que los han castrado intelectualmente a conciencia. Que ya casi no hay hombres que se sepan hablar como tales o que se atrevan a hacerlo con hombría y como mucho se limitan a hacer alardes de libertad con meras perogrulladas. Un espectáculo realmente lamentable, este del cristianismo, que deberemos de superar si es que queremos desparasitarnos y hacernos querer y respetar por nuestras mujeres, que cuando inteligentes deben padecer náuseas cuando en su presencia alardeamos al modo de los borregos, los asnos u otros especímenes enfermos. (Hay que echarle cojones: ¡Carajo!; que hay que echar abajo a estos hijos de la gran puta. Y es así como tenemos que ponernos bravos, ya que al chivo manso siempre lo arrean y eso no pasa si es montaraz; nos dice Alí Primera en su "Canción mansa para un pueblo bravo".)

He dicho, con la cabeza bien fría y el corazón ardiendo

Gracias de corazón a todos aquellos que como yo anhelan otro mundo mejor para la humanidad futura, sustitutorio de esta horrenda y enferma modernidad que nos prepararon estos mafiosos.

Muchas gracias a los valientes