viernes, 26 de julio de 2013

Perded vuestra lana, compañeros

¿Borreguil benevolencia de borregos?
Equivale a dar lana para nuestros esclavistas católicos
Con mis mejores deseos de que perdáis toda vuestra lana


Confiando encontrar compresión para mi pobre corazón: que aunque duro es auténtico, os participo mis mejores deseos, mi esperanza de que os trasquilen bien y pronto a un sinnúmero de ciudadanos. A ver si, una vez que os quiten bien toda la lana, os convertís, de corderos, en leones. ¡Ojalá!

Hace ya tiempo que me ofrezco a guiar leones o, al menos, a ese tipo de hombres es al que dedico mi "Guía Política Antifascista". Las ovejas les vienen bien a los esclavistas, a los fascistas que operan desde las instituciones de poder y similares, que a costa de los corderos viven por encima de sus merecimientos (si se puede llamar vida a lo que nos ofrece o depara esta miserable y nauseabunda organización capitalista; en realidad, católico-fascista).

Pero para un cambio de sistema se necesita algo muy diferente a la tan extendida y corderil benevolencia de borregos; al estúpido pacifismo que se dieron a predicar gentes del tipo casta sacerdotal infiltrados en el 15M, disfrazados de hombres (perdón, vestidos de civiles). No me reí tan solo yo, el día en que un mentecato del 15M en Sol (tras condicionarme absurdamente la palabra, hecho al que le repliqué dejándole en evidencia ante quienes allí había de gente noble), se dio a la predica del pacifismo mediante el elogio de un supuesto sucedido por el que un ciudadano se comportó de forma no violenta (me mofé diciéndole que valía para Papa, cuando en realidad en cuestiones de predicación moral no era más que un nonato; hay que joderse con individuos así). El caso es que nos hizo reír entre nosotros a algunos de forma incontenible.

El 15M parecía que iban a comerse el mundo, y tal y como yo había predicho quedó todo en humo coloreado. Y en el supuesto de que por enorme presión de la población desalojasen esas cuevas de Alí Babá que son los parlamentos de los bandidos que las ocupan: ¡Si no estamos decididos a gobernarnos por nosotros, por la formación de ese partido alternativo a que los del 15M se cerraron ya "a priori", quién sino los militares van a continuar esa labor a su modo? Yo pienso que la gente debería olvidarse ya del 15M (que a mi entender servirá para que acaben por meternos en un atolladero si seguimos prestándoles atención), del Frente Cívico y demás movimientos recién nacidos, que no tienen voluntad de poder alguna, y comenzar a pensar en la necesidad de que formemos un solo y definitivo partido, para gobernarnos por nosotros, en democracia real. Todo lo demás son pamplinas de gente mal intencionada o simplemente estúpida.

¡Qué podría deciros de simpático para despedirme, si estoy casi ya sin energía y no se me ocurre nada así cerrar esta entrada? Nos necesitamos mutuamente, amigos, si queremos salir de esta situación en que con radical cinismo o desfachatez nos metieron las mafias del poder, que sin duda persiguen hacernos daños aún mayores.

Tenemos que pensar en defendernos de forma efectiva, tanto de lo que se nos está haciendo, como de lo que se nos avecina. Y si el manifestarse cada clase por su lado hasta ahora no nos sirvió de nada: ¡Ahora que a nuestros esclavistas se les ve decididos a imponernos su malvada voluntad, importándoles una mierda que un montón de comparsas lameculos vayan a la quiebra por su forma de operar (recortes sociales, salvataje de bancos y demás con que se apropian de todo lo público y dejan a la gran mayoría sin poder adquisitivo)! ¡Que coño esperáis lograr con más manifestaciones, y una nula voluntad de poder que no aspira a que nos gobernemos por nosotros mismos, repito que en democracia real?

Ánimo niños, que con suerte igual ingresáis en los "Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado", para repartir leña, tiros e inventos similares, entre el pueblo desarmado, cuando así se os ordene; en la esperanza de que situados en esa perspectiva, no recibiréis vosotros nada de tan eficaz medicación. Cuestión de suerte. Algo parecido a las loterías del estado, que a tantísima gente puso a vivir como reyes. No perdáis la esperanza, por favor, no os vengáis abajo; que en el país de las maravillas todo es posible. Igual con suerte tenéis una hija guapa que, como ya les sucedió a algunos, por alguna de las diversas circunstancias posibles, os saque también a vosotros de apuros. Todo es posible en el país encantado de la globalización capitalista.

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Perdonad el exabrupto o sarcasmo, pero se refiere a hechos que a mi entender no son de recibo, pese a que tienen ya una larga historia y por ello son algo así como tradición (quizá tan larga como la historia del capitalismo, que a excepción de la civilización inca que prescindió de la moneda y que gracias a ello cuando se constituyó en imperio obtuvo en breve plazo los más grandes logros, para el resto de las civilizaciones varias veces milenarias me imagino que la moneda está en los orígenes de éstas; y aunque el invento haya sido un facilitador del intercambio, los incas demostraron que prescindiendo de ella las cosas van mejor).

Y como mi sarcasmo o exabrupto implica también un firme llamado a la creación de un mejor futuro (que por supuesto deberemos arrancarle a nuestros esclavistas), y a erradicar o poner fin para dicho futuro, de la forma más suave y racional de entre todas las posibles, a hechos inaceptables (la corrupción generalizada de la humanidad y de sus instituciones, dadas en llamar sociales, que en base a los hechos que a modo de constante histórica venimos padeciendo cabe afirmar que no lo son ni remotamente); pues me lo he permitido porque el fin o finalidad que se persigue justifica esta y mayores crueldades, dada la historia a la que debemos poner fin el conjunto humano.

Así que... ánimo, muchachos, que si hay voluntad de un mejor futuro para nuestra descendencia, aunque queda mucho y peligroso quehacer por delante, si se piensa y obra con inteligencia, valentía y en base a un borrón y cuenta nueva que implique la mejor voluntad de cara incluso a los que fueron malos hermanos que se avengan y sumen, posiblemente podamos minimizar los enfrentamientos porque lleguemos a ser mayoría aplastante. César fue un modelo de flexibilidad y su magnanimidad a tales efectos llegó a ser proverbial, tal y como ya dejé dicho en alguno de mis anteriores trabajos. Con inteligencias así, todo es posible; y como además es de lo más conveniente encarar con realismo la creación de ese futuro...

Ánimo pues, muchachos